13/01/2026
06:45 AM

Espaldita, espaldita

En los primeros meses de vida de tu pequeño es vital que realice rutinas que lo fortalezcan

    Estos juegos y ejercicios reforzarán los músculos de la espalda de su hijo. Así después no tendrá problemas al sentarse, al ponerse de pie, al andar... Entre los 4 y los 5 meses su bebé aprenderá a darse la vuelta sobre sí mismo: estando boca arriba, se pondrá boca abajo, y vice
    versa. Esta conquista denota un importante avance en su coordinación motora y en su maduración muscular e implica que ya tiene los músculos de la espalda lo bastante fuertes como para poder mantenerse sentado a ratitos sobre su regazo, sin sentirse incómodo. Aun así, es mejor que le coloque recostando su espalda contra su pecho, para que se sienta más protegido, a que le ponga mirando hacia usted, ya que de esta manera estará más seguro y firme.

    GIMNASIA PARA BEBÉS

    Pero hasta que logre sentarsepor sí solo (lo conseguirá alrededor de los 6 meses con apoyo y hacia los 9 meses sin él), su hijo aún tiene que fortalecer mucho su espalda. Practique con él estos ejercicios todos los días, durante unos minutos, y le ayudará a ejercitarla:

    Acuéstelo boca arriba (encima de su cama, por ejemplo), tómelo de los antebrazos y tire de ellos suavemente hasta que se incorpore. Una vez que lo haga, vuelva a la posición inicial y repita el ejercicio dos o tres veces. En la misma postura que en el caso anterior, enséñele un juguete que le guste y una vez que lo agarre, tire de él para que se levante (ponga una mano en su espalda, para facilitarle el esfuerzo y para evitar que se caiga hacia atrás). Colóquelo boca arriba sobre una toalla grande, y tirando suavemente de los extremos, hágalo rodar

    repetidas veces a un lado y a otro. Le encantará. Acostado boca abajo, deje un juguete a cierta distancia de su cara y empújelo suavemente en la cintura o en las piernas, para que se incline hacia él. Siéntelo en su regazo, mirando hacia usted, y hágale galopar sobre sus rodillas al ritmo de una canción. Así no sólo le fortalecerá la espalda y la columna, sino también los brazos y las piernas. Póngalo encima de un balón de playa y, con cuidado, haga rodar el balón unos centímetros hacia adelante y hacia atrás. Eso sí, si mientras practica alguno de estos juegos y ejercicios su hijo da muestras de inquietud, deje de hacerlo enseguida. Lo más seguro es que proteste porque está cansado, pero su queja también puede deberse a que sin darse cuenta, le esté obligando a adoptar una postura forzada que podría

    ser nociva para su espalda, así que es mejor que le deje tranquilo. En contra de lo que mucha gente piensa, es recomendable ayudar al bebé a permanecer sentado con apoyo cuando todavía no sabe mantenerse en esta posición él solito.
    Pero, claro, bien sentado, no sujeto entre cojines que le obligan a adoptar posturas inadecuadas para su espalda. Lo idóneo es acomodarle en un sillón ergonómico para bebés o en una hamaquita infantil. De este modo estará a gusto, no forzará la espalda y evitaremos posibles caídas, por lo que los padres también podremos estar tranquilos.

    GIRAR Y GIRAR
    Girar sobre sí mismo es una actividad que pronto podrá realizar él solo, mientras lo logra, ayúdelo. Boca arriba - boca abajo: busque una posición cómoda para su bebé y ayúdelo a impulsarse tomándolo por el brazo, de forma que gire fácilmente. Boca abajo – boca arriba: teniendo el brazo sobre el que va a girar paralelo a su cuerpo, impúlselo para que suavemente llegue a la posición boca arriba.

    Otros tips
    Coloque a su bebé boca abajo en el suelo, en un colchón rígido para gimnasia. Estimúlelo con objetos para que se mueva hacia ellos, en un principio moverá sus piernas y sus manos al azar, estos movimientos además de controlarlos, se convertirán en movimientos propulsores.