Eva Longoria ha cuidado hasta el más mínimo detalle para el día de su boda.
La estrella de “Mujeres desesperadas” no cabe en sí de felicidad a medida que se acerca el 7 de julio, día en el cual contraerá matrimonio con el jugador de la NBA, Tony Parker, en el castillo del siglo XVII Chateau de Vaux le Viconte de París.
La actriz salió de compras a la exclusiva joyería Cartier de Beverly Hills. Allí adquirió una serie de regalos para las damas de honor. La bella protagonista, como la propia Audrey Hepburn en “Desayuno con Diamantes”, abrió bien los ojos contemplando tan lujoso escaparate de la joyería.
Una vez realizadas las compras, Longoria abandonó la tienda y se mostró en todo momento sonriente y feliz. Horas más tarde acudía al centro de belleza del prestigioso estilista de las estrellas Ken Paves, en Beverly Hills, donde pasó alrededor de cuatro horas dándose masajes, preparando su peinado y cuidando su cuerpo y sus manos para el gran día.
El principal objetivo de la visita a la joyería fue elegir las joyas que regalará a sus damas de honor.
Eva Longoria probándose algunas joyas de la exclusiva joyería Cartier de Beverly Hills.