El príncipe Enrique, tercero en la línea de sucesión a la corona británica, se graduó ayer de alférez en la academia militar de Sandhurst, a las afueras de Londres, en una ceremonia a la que ha asistió su abuela, la reina Isabel II.
Fue un día gris, el príncipe de 21 años, formó parte del tradicional desfile de promoción, junto con 447 cadetes, entre ellos los 219 que también se graduaron.
La reina vio desfilar a los jóvenes desde una plataforma cubierta, acompañada por su esposo, el duque de Edimburgo.
Al evento asistieron el príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa, Camilla.
Enrique se preparará para ser comandante, a cargo de once hombres y cuatro tanques livianos, por lo que puede ir al frente de batalla en Irak y Afganistán, donde hay fuerzas británicas.