Estados Unidos.

En realidad, la pareja se conoció hace tiempo en la pista de baile durante una fiesta de cumpleaños, aunque su relación no se volvió romántica hasta un par de años más tarde cuando él le pidió que se vieran para una “reunión de trabajo”.

Teniendo en cuenta que sus respectivas profesiones no tienen nada que ver, por mucho que Adele se haya interesado en el deporte en los últimos tiempos, ella supo desde el primer momento que se trataba de una excusa en toda regla, pero aceptó igualmente.

“Esa fue la primera vez que pasamos algo de tiempo juntos, sin nadie más, y no con otros amigos y cosas así. Surgió todo de forma muy natural. Creo que así es como se conoce la gente en la vida real”, ha desvelado sin poder contener la risa.

Ese primer encuentro marcó la tónica del resto de su noviazgo, que le ha sorprendido por la facilidad con que se ha desarrollado todo entre ellos.

“Él es gracioso. Es tan divertido. Y muy inteligente. Es muy, muy inteligente. Es bastante increíble verlo hacer lo que hace y lo fácil que es. Me lo está poniendo fácil. Me estoy sonrojando”, mencionó Adele.

“Esta es la primera vez que me amo a mí misma y he estado abierta a amar y ser amada por otra persona”.

Tampoco se le escapa que eso se debe en parte a que ella misma ha cambiado enormemente desde su separación y ya no se toma el amor como un “juego” en el que es mejor herir a la otra persona antes de resultar herido.

“Ha sido todo cuestión de tiempo, de que sea el momento perfecto, pero será muy interesante ver cómo reacciono en general a cualquier cosa que me haga daño ahora que me siento tan segura de mí misma”, ha señalado.