José Cecilio del Valle era un hombre de regular estatura, de cabeza pequeña, frente espaciosa, ojos minúsculos, tez trigueña y pómulos pronunciados.
Hoy figura entre los grandes forjadores de las modernas patrias americanas. En él concurrían excepcionales condiciones de escritor y estadista.
El extraordinario sentido previsorio de que estaba dotado Valle lo llevó a elevar su pensamiento más allá de las fronteras nacionales hasta llegar a afirmar que “el estudio más digno de un americano es América”.
En su ensayo titulado “Soñaba el abad de San Pedro y yo también sé soñar” el prócer expuso: “América, cuyos hijos se hallan diseminados por todos los climas, pero deben formar una familia”.
Biografía
El gran estadista nació en la Villa de Jerez, departamento de Choluteca, sus padres fueron José Antonio Díaz del Valle y Ana Gertrudis Valle.
Su deseo de superación lo llevó a realizar estudios en Guatemala, donde obtuvo el título de bachiller en filosofía y posteriormente el de leyes cánones.
En la Audiencia de la Provincia de Guatemala, a la edad de 25 años, se le confirió el título de abogado, incorporándose a la misma para prestar sus servicios profesionales mediante cátedras.
Por sus grandes dotes intelectuales, sus contemporáneos, y aún en la actualidad, le siguen llamando y recordando como “El Sabio Valle”.
En 1820 fundó en Guatemala el periódico El Amigo de la Patria que circuló por primera vez el 6 de octubre. Su capacidad, conocimientos y el respeto que le manifestaban sus partidarios y adversarios de sus ideas quedaron de manifiesto el 15 de septiembre de 1821.
En tal fecha fue comisionado para redactar el Acta de Independencia. Durante la anexión de Centroamérica a México, Valle resultó electo diputado en representación de Tegucigalpa y Chiquimula.
Casi al final de su vida fue electo presidente de Centroamérica, en sustitución de Francisco Morazán en 1834, pero no pudo desempeñar tal cargo debido a un accidente que sufrió en el trayecto y que le causó la muerte el 2 de marzo de 1833.
Valle insistía en que sólo los pueblos ilustrados podían alcanzar la felicidad. Estaba convencido de que la historia de la humanidad avanza al ritmo del progreso de las ciencias.
Sostenía que la enseñanza de éstas era tarea prioritaria de la sociedad, a fin de que las luces y beneficios prácticos que proporcionan, o sea su utilidad, llegasen a todos los sectores del pueblo. Era humanista, confiaba plenamente en el hombre.
Su legado cultural para nuestro país y América Latina es incomparable y entre sus aportes podemos mencionar.
1. Redactó el Acta de Independencia de Centroamérica.
2. Fundo el periódico El amigo de la Patria.
3. Fue precursor del latinoamericanismo.
4. Ocupó innumerables puestos públicos.
5. Fue asesor de los Juzgados de la 1º Instancia de la Artillería y Consulado.
6. Fiscal interno de la Real Audiencia.
7. Alcalde electo de la Ciudad de Guatemala en 1820.
8. Auditor interno de guerra de la Capitanía General de Guatemala, 1821.
9. Censor de La Gaceta.
10. Director de la Sociedad Económica en 1830.
11. Catedrático de la Universidad de San Carlos de Borromeo.
12. Diputado al Congreso 1829, 1831 y vicepresidente de la República de Centroamérica.
En 1833 Valle ayudó a que la región pasara a formar parte de una confederación con el recién creado imperio mexicano de Agustín de Iturbide.
Representó a la provincia de Tegucigalpa en el Congreso mexicano en 1822, y se convirtió en secretario de asuntos exteriores en el gobierno de Iturbide.