20/04/2026
06:26 AM

El dibujo y tus niños

Para los adultos son simples garabatos, pero hacerlos estimula la sociabilidad en tu hijo, por ello debes animarlo a realizarlos

    Las crayolas, los colores y los marcadores son de los mayores tesoros de la infancia y es que, ¿no se desata una emoción indescriptible cuando llega una caja nueva de múltiples tonos? Especialistas en psicología y educación coinciden al señalar que el dibujar es una respuesta innata de todos los seres humanos y que sus bondades son infinitas, ya que este simple ejercicio ayuda al desarrollo motriz, emocional e intelectual de las personas, especialmente en la infancia.

    En la escuela es una actividad a la que se le da mucha importancia, pero en casa no tanto. En casa, ambos padres trabajan, es poco el tiempo que realmente pueden convivir con sus hijos y se delega mucho la responsabilidad del cuidado de los niños, en el mejor caso a otro adulto, pero también a la televisión o la computadora.

    Checa los consejos de Fanny Flores, psicóloga del Centro Comunitario de Salud Mental San Juan de Dios de San Pedro Sula y entiende mejor el lenguaje de tu pequeño.
    Descifra sus garabatos

    • Con sólo observar en qué posición dentro del papel se encuentra el dibujo ó donde se hayan sus diferentes detalles puedes obtener mucha información sobre su forma de ser, sus tendencias, su actitud frente a la vida y su entorno.
    • De esta manera divide el folio en nueve casillas (tres filas y tres columnas), y observa en cuál de esas casillas el niño inicia su dibujo, qué parte del papel utiliza, o dónde ubica los diferentes elementos y analízalo así:

    Recuerdo Imaginación Sueño

    Lazos con Egocentrismo Proyección

    el pasado natural de futuro

    Miedo Inseguridad Deseo
    Un lugar en el papel

    • Fila superior: su inteligencia, su imaginación, su curiosidad por descubrir cosas nuevas.
    • Fila media: es la realidad.
    • Fila inferior: te da información de sus necesidades, tanto físicas como materiales.
    • Columna izquierda: el pasado. Sus pensamientos giran alrededor del pasado y no vive el presente ni piensa en el futuro, vínculo materno.
    • Columna central: es el presente. Es un niño libre y abierto a cuanto ocurre a su alrededor.
    • Columna derecha: el futuro. Dedica energías y pone esperanzas en el futuro, vínculo paterno.

    De 1 a 3 años:

    Es importante observar la forma en la que dibuja, cómo sostiene el lápiz, la presión que ejerce, el espacio que ocupa el dibujo, la forma de los trazados y por dónde inicia el dibujo:

    1. Si sostiene el lápiz de forma relajada significa que posee una motricidad tranquila. Al contrario, si lo coge de forma forzada, nos indica que existe tensión por lo que hay que enseñarle a manejarlo de forma más suave.
    2. Si ejerce presión sobre el papel significa entusiasmo, decisión, valor. Pero si la presión es débil nos hallamos ante un niño de gran sensibilidad.
    3. Si ocupa toda la hoja con sus garabatos indica que es un niño extrovertido y que muestra confianza. En caso contrario nos indica que es un niño introvertido, tímido, inhibido, por lo que hay que conocer si le preocupa algo o le ha sucedido algo.
    4. Si el dibujo es grande significa seguridad, afirmación, pensamiento positivo. Si por el contrario es pequeño, significa tranquilidad, soñador, introversión, timidez.

    A pesar de que sus creaciones son muy simples podemos obtener información si analizamos la forma de los trazos y los colores utilizados:

    • Círculos y trazos circulares: Es un niño abierto, relajado, extrovertido, entusiasta, alegre.
    • Líneas en diversas direcciones: Nos indica energía, ímpetu (no necesariamente agresividad), tensión, preocupación, miedo, enfado.
    • Líneas en forma de ovillo: Trauma, se encierra en sí mismo, necesita ayuda, se protege del mundo externo.

    De 3 a 4 años:

    Es la edad en la que se pasa del garabato al inicio del dibujo gráfico, el niño crea formas y figuras más representativas de la vida real. El dibujo reiterado (no pintado de forma esporádica) de ciertas figuras representa de forma aproximada la manera de ser, de pensar y de comportarse del niño:

    Coches: Rapidez, poder, autonomía.

    Barcos: Sensibilidad, adaptabilidad.

    Tanques: Fuerza, agresividad, oculta una fragilidad interior.

    Aviones: Necesidad de explorar, imaginativo, soñador, liderazgo.

    Robots: Realista, solitario, poco comunicativo, necesita apoyo efectivo.

    Gatos: Astuto, amable, tranquilo.

    Perros: Noble, bueno, generoso.

    León: Agresivo, fuerte, impulsivo, orgulloso, autónomo.
    Caballo: Enérgico, vital, ambicioso.

    De 4 años en adelante:

    Los dibujos empiezan a tener más detalles y están mejorados. El niño tiene tendencia a reflejarse a sí mismo.

    Tamaño grande: Seguro, extrovertido.

    Tamaño pequeño: Tímido e infravalorado.

    Cabeza grande: Necesidad de cambio a nivel nutritivo o de comunicación.

    Cabeza pequeña: Vivencia de experiencias difíciles o negativas relacionadas con el alimento.

    Brazos largos: Necesidad de comunicar. Pero si en vez de manos dibuja garras puede significar violencia o agresividad.

    Brazos cortos: Miedo a comunicarse con los demás, inseguridad, timidez.

    Piernas largas: Necesidad de firmeza y seguridad, deseo de crecer y hacerse mayor.

    Piernas cortas: Robustez y seguridad.
    Ojos grandes: Curiosidad y deseo de dominar el mundo que le rodea.