Kate Middleton se unió el viernes al corazón de la familia real inglesa en el almuerzo prenavideño de la reina Isabel.
El príncipe William y su prometida, arropados por el príncipe Carlos y su esposa, la duquesa Camilla, y el príncipe Harry, se sumaron a 50 miembros del clan familiar Windsor, algunos de los cuales no compartirán las navidades reales en Sandringham, en esta tradicional cita en el palacio de Buckingham, que se trataba de la primera de muchas que vendrán tras su boda real para la futura princesa.
“La reina celebra todos los años esta reunión y los príncipes William y Harry asisten siempre que pueden. Pero esta vez acudió por primera vez Kate Middleton, jamás invitada hasta la fecha, como consecuencia del cambio en el estatus de su relación”.
Así departieron
La pareja llegó a palacio a las 12:45 del mediodía y ambos fueron de los últimos en abandonar la reunión dos horas y media después junto al príncipe Harry. Los tres dejaron palacio en un Range Rover plateado y el príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles, en un jaguar azul oscuro.
“Fue una bonita gran ocasión para Kate. Cualquier acontecimiento familiar puede intimidar bastante a un pariente político y en el caso de la realeza la presión se multiplica por lo menos por tres. Pero a ella no parecía afectarla. Estaba segura en su compañía y disfrutó realmente de la velada”.
Los invitados
La prometida del príncipe pudo conocer algunos miembros de la familia más lejanos y volver a compartir risas con los Windsor de siempre como la princesa Ana, su marido, el vicealmirante Tim Laurance, y sus hijos, Zara y Peter Phillips, que acudió también con su esposa, Autumn Kelly, que se encuentra en la recta final de su embarazo.
También al príncipe Andrés y su hija, la princesa Beatriz, y el príncipe Eduardo, su esposa, la condesa Sophie, y sus hijos, Louise y James.
Pero los detalles quedan para los invitados porque ni el palacio de San James ni el palacio de Buckingham han querido hacer declaraciones sobre el almuerzo privado.