Más de 4 mil hombres y mujeres de 18 países participaron en el sondeo que con motivo del Día del Amor y la Amistad que realizó Harlequin, una importante empresa a nivel mundial en el mercado de la novela romántica.
La editorial, responsable de publicaciones rosas como Jazmín, Bianca, Julia y Deseo, ofrece un vistazo a la gran variedad de gustos al momento de besar, según la cultura de origen de las personas.
¿Dónde prefieren los besos?
Un 53 por ciento de los cuestionados prefiere ser besado en el cuello.
Los hombres también sugieren “otras partes del cuerpo consideradas 'íntimas’” (37.2 por ciento), y si de daneses se trata, los números se elevan al 43.8 por ciento.
Aunque a los mexicanos les gustan los besos en la oreja (13 por ciento), hay que olvidar esta idea si de conquistar a una estadounidense se trata, pues sólo gustan al 1.6 por ciento.
El ombligo no goza de las preferencias generales (sólo 9.4), aunque en el caso de los finlandeses la cifra se eleva al 29 por ciento. Otros europeos, como los daneses y los húngaros, señalan los pies como un buen lugar para ese tipo de caricias (12 por ciento).
¿La forma de besar de una persona indica su habilidad sexual?
Casi una cuarta parte a nivel mundial (24 por ciento) respondió que sí, aunque en algunos países centroamericanos no se considera un buen indicador, pues el 49 por ciento consideró falsa la afirmación.
El estudio muestra que cuando no gusta la manera de besar de una persona, el 53 por ciento está dispuesto a volver a intentarlo. Sin embargo, el 16 por ciento de los portugueses prefiere dejar las cosas por la paz y buscar una nueva relación.
Casi 7 de cada 10 encuestados (el 69 por ciento) está feliz con las habilidades de su pareja, pues la califican con un ocho o más. Y si de autoevaluarse se trata, el 70 por ciento se considera un buen besador. Los hombres más seguros son los italianos (72), seguidos por los noruegos (68) y los mexicanos (57 por ciento), mientras que el 58 por ciento de las mexicanas garantiza su aptitud.
Los besos no deseados
Los peores besos son los que no se desean, según el 49 por ciento de las respuestas generales, y el 59 de los mexicanos, aunque otras experiencias desagradables comprenden “cuando él mete la lengua en tu boca y no puedes ni respirar” (34), “que no se consiga la finalidad del beso” (27), “que el beso sea muy superficial” (20), y “que los labios estén demasiado húmedos” (18 por ciento).
¿Dónde?
En cualquier lugar si es con la persona adecuada, responde el 53 por ciento. Al especificar, los participantes hispanos dijeron que lo más romántico es (a pesar de la incomodidad) bajo la lluvia (15) y a la luz de la luna (10 por ciento).
En cuanto a accesorios, a pesar de la imagen de la mujer con una seductora boca roja, más de un tercio de los hombres prefiere los labios al natural. Llama la atención que en Francia, cuna del lipstick, esta idea sea del 63 por ciento.
Y si de sabores se trata, “fresa” es la opción más socorrida (23 por ciento). “Menta” es una buena alternativa para los mexicanos, con un 24 por ciento de las menciones.
La historia del beso
Traicionado, juzgado y en ocasiones relacionado con el pecado, el beso siempre ha estado presente en todas las culturas, y en este mes es la representación perfecta del amor, por eso no puede faltar en este 14 de febrero.
Es muy difícil conocer su origen, porque se trata de algo muy íntimo que se consideró así por mucho tiempo.
Una modalidad muy usada en personas célebres, por mucho tiempo, fue el beso en la mano.
A los sacerdotes y los obispos se les acostumbraba besar en la mano, pero no era precisamente en la mano, sino que el beso se daba en el anillo. Si nos vamos más atrás, el beso se daba, pero en situaciones muy privadas e íntimas en donde nadie se daba cuenta de este contacto físico, porque fue condenado por mucho tiempo como algo negativo y pecaminoso, que llevaba a cosas no debidas.
El beso entre hombre y mujer a manera de saludo, nació en la década de los 60’s, pero, señala, entre mujeres el beso como saludo era casi siempre un beso al aire.
Las mujeres hacen como que se besan en la mejilla pero no hay contacto real, salvo cuando se trata del beso más cercano entre madre e hija, de prima a prima.
Una modalidad reciente también es el beso entre los hombres, señala, lo cual es interesante y no tiene muchos años.
Esto se ha ido modificando, por ejemplo, el hijo antiguamente le besaba la mano al padre como una señal de respeto y veneración, pero ahora el beso en relación a padre e hijo es algo más común, como que los hombres nos hemos ido sensibilizando y ya no nos da tanto miedo darle el beso al hijo o al padre.
Con el tiempo el beso se vuelve público y ahora se le puede ver en los pasillos de las universidades, como una manifestación de afecto y atracción.
La palabra o la acción que implica la palabra besar o el sustantivo el beso está en todas las culturas y cada una lo va adoptando de diferente manera, señala el catedrático del Tecnológico de Monterrey, Fidel Chávez.
Freud decía que la boca es la parte más sensible de todo el organismo humano y el contacto de dos labios es una forma de sensibilidad y una manera de pasar afecto.
Curiosidades
Hombres
En Europa oriental vemos el beso en la boca de hombre a hombre, que no es mal visto, para ellos es normal, simplemente es el contacto de boca a boca.
Privado
Cada cultura manifiesta esta acción según sus costumbres, pues todos los países nórdicos son más fríos, y el beso sale sobrando, nada más lo dejan para la intimidad.