La comunicación es fundamental para el rendimiento y la efectividad. Cuanto más frecuente es el mensaje entre las personas, mayores son las probabilidades de que sean eficientes. Por lo tanto, una responsabilidad primaria del líder y de los miembros de un grupo de trabajo es alentar la comunicación y la participación.
Miguel Navarro, asesor de talento, señala que para obtener una buena comunicación el requisito es la confianza.
“Cuando confía en una persona, le da libertad, el mayor problema es cuando las personas dejan de comunicarse”.
Productividad
En muchas empresas se les pide a los gerentes, directores y personal en general que se preocupen por cumplir con los objetivos de la empresa, sin tomar en cuenta otras consideraciones humanas. Sólo les preocupa ganar y ganar a costa de lo que sea, sin tomar en cuenta las condiciones.
Navarro asegura que la mayoría de problemas diarios en una compañía se deben a la falta de comunicación. “Todas las organizaciones tienen necesidades diferentes de comunicación, pero son esenciales la evaluación y selección en los mensajes y medios que se vayan a utilizar, tomando en cuenta el perfil de la empresa”.
Al establecer un ambiente en que todos los miembros de la organización se comunican eficazmente, las personas que se integran a la entidad, entienden su papel dentro de ella y ofrecen mejores resultados, aumentando su productividad.
Apunta que un adecuado flujo de comunicación en una organización, para sus públicos internos y externos, facilita que sus objetivos se cumplan y promueve actitudes favorables de los públicos, indispensables para que ésta se desarrolle.