Ya inició el tiempo de Cuaresma, momento propicio de reflexión personal y de preparación para la gran fiesta pascual. Este año el lema es la solidaridad, una oportunidad para estar en comunión con los más necesitados.
Según la Iglesia Católica, Cuaresma significa el tiempo litúrgico de conversión, arrepentimiento y cambio de actitud para ser una mejor persona y vivir más cerca de Cristo.
Dura 40 días e inició ayer con la celebración del Miércoles de Ceniza y termina antes de la misa de la cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, se hace un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que deben vivir como hijos de Dios.
'Los cristianos católicos celebran el misterio pascual de Cristo como la celebración más importante del año, la razón por la cual se vive una vida nueva fundamentada en los valores de fe, esperanza y caridad', comenta el padre Javier Santos de la parroquia San José.
Este tiempo debe ser acompañado de prácticas religiosas como la oración, el ayuno y la limosna con la finalidad de mejorar el estilo de vida cristiano renovando el compromiso de la justicia y la paz como valores principales del reino de Dios.
Actividades sugeridas
La Iglesia invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Cristo escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con los demás y haciendo obras buenas. También invita a vivir una serie de actitudes cristianas que ayudan a parecerse más a Jesucristo, ya que por acción de los pecados, el ser humano se aleja más de Dios.
Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, se debe apartar de los corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen al verdadero amor a Dios y a los hermanos. En la Cuaresma también se aprende a conocer y apreciar la Cruz de Jesús.
Sirviendo de ejemplo para cargar la cruz personal con alegría, paciencia y sacrificio para alcanzar la gloria de la resurrección.
Origen
La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.
En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.
La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia.
'Durante este tiempo especial de purificación se cuenta con una serie de medios concretos que la Iglesia propone y que ayudan a vivir la dinámica cuaresmal. Uno de ellos es la vivencia del viacrucis todos los viernes, la oración comunitaria y en familia y el acto penitencial, explica María Elena Fajardo de Gavarrete, directora de Radio Luz.
Asimismo, se debe intensificar la escucha y la meditación atenta a la palabra de Dios, la asistencia frecuente al sacramento de la reconciliación y la eucaristía, lo mismo la práctica del ayuno, según las posibilidades de cada persona.
La mortificación y la renuncia en las circunstancias ordinarias de nuestra vida también constituyen un medio concreto para vivir el espíritu de Cuaresma.
'No se trata tanto de crear ocasiones extraordinarias, sino más bien, de saber ofrecer aquellas circunstancias cotidianas que nos son molestas, de aceptar con humildad, gozo y alegría, los distintos contratiempos que se nos presentan a diario. De la misma manera, el saber renunciar a ciertas cosas nos ayuda a vivir el desapego y desprendimiento material', explica Lourdes Fernández, docente de la Escuela Franciscana.
Como parte de las distintas prácticas cuaresmales que propone la Iglesia es la vivencia de la caridad, que ocupa el primer lugar y es el hecho de compartir con los más necesitados y con aquéllos que nos rodean.
El papa Juan Pablo II dejó a los cristianos este mensaje: 'Cuando hagas, pues, limosna, no vayas tocando la trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas... para ser alabados de los hombres... No sepa tu izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna sea oculta, y el Padre que ve lo oculto te premiará.
Cuando oréis, no seáis como los hipócritas..., para ser vistos de los hombres..., sino... entra en tu cámara y, cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre que ve en lo escondido, te recompensará.
Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas..., (sino)... úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará' (Mt. 6,2).
Cómo vivir la Cuaresma
Arrepintiéndome de mis pecados y confesándome. Pensar en qué he ofendido a Dios, si me duele haberlo ofendido, si estoy arrepentido. Éste es un muy buen momento del año para llevar a cabo una confesión preparada y de corazón. Revise los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión. Ayúdese de un libro para estructurar su confesión. Busque el tiempo para llevarla a cabo.
Luchando por cambiar. Analice su conducta para conocer en qué está fallando. Hágase propósitos para cumplir día con día y revise en la noche si lo logró. Hay que subir las escaleras de escalón en escalón, no se puede trepar toda de un brinco. Conozca cuál es su defecto dominante y haga un plan para luchar contra éste. Su plan debe ser realista, práctico y concreto para poderlo cumplir.
Haciendo sacrificios. La palabra viene del latín sacrum-facere que significa 'hacer sagrado'. Entonces, hacer un sacrificio es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. Por ejemplo, ser amable con el vecino que no le simpatiza o ayudar a otro en su trabajo. A cada uno de nosotros hay algo que nos cuesta trabajo hacer en la vida.
Haciendo oración. Aproveche estos días para orar, para platicar con Dios, para decirle que lo quiere y que quiere estar con Él. Se puede ayudar de un buen libro de meditación y leer en la Biblia pasajes relacionados con la Cuaresma.
Acto penitencial
Según el padre Javier Santos, de la parroquia San José, explica que el acto penitencial, es considerado un acto de culto, en el cual la palabra de Dios ilumina los corazones y la mente, para que los fieles cristianos tomen conciencia de sus pecados y se arrepientan de corazón.
El mismo consiste en confesar ante el sacerdote las faltas cometidas para poder alcanzar el perdón y la paz.
Previo a la confesión las personas hacen un examen de conciencia para revisar su interior y corregir sus faltas.
Citas bíblicas para la Cuaresma
Viernes 27 de febrero
Is 58, 1-9; Sal 50; Mt 9, 14-15
Sábado después de Ceniza
(28 de febrero)
Is 58, 9-14; Sal 85; Lc 5, 27-32
Domingo de Cuaresma
(1 de marzo)
Gn 9, 8-15; Sal 24; 1Pe 3,18-22; Mc 1,12-15
Lunes I (2 de marzo)
Lev 19, 1-2.11-18; Sal 18; Mt 25, 31-46
Martes I (3 de marzo)
Is 55, 10-11; Sal 33; Mt 6, 7-15
Miércoles I (4 de marzo)
Jon 3, 1-10; Sal 50; Lc 11, 29-32
Jueves I (5 de marzo)
Est 14, 1.3-5.12-14; Sal 137; Mt 7, 7-12
Viernes I (6 de marzo)
Ez 18, 21-28; Sal 129; Mt 5,20-26
Sábado I (7 de marzo)
Dt 26, 16-19; Sal 118; Mt 5, 43-48
II Domingo de Cuaresma
(8 de marzo)
Gn 22, 1-2.9.10-13.15-18; Sal 115; Rm 8,31-34; Mc 9,2-10
Lunes II (9 de marzo)
Dn 9, 4-10; Sal 78; Lc 6, 36-38
Martes II (10 de marzo)
Is 1,10. 16-20; Sal 49; Mateo 23,1-12
Miércoles II (11 de marzo)
Jr 18, 18-20; Sal 30; Mt 20, 17-28
Jueves II (12 de marzo)
Jer 17, 5-10; Sal 1; Lc 16, 19-31
Viernes II (13 de marzo)
Gn 37, 3-4.12-13.17-28; Sal 104; Mt 21, 33-43.45
Sábado II (14 de marzo)
Miq 7, 14-15.18-20; Sal 102; Lc 15, 1-3.11-32
III Domingo de Cuaresma
(15 de marzo)
Ex 20,1-17; Sal 18; 1Co 1, 22-25; Jn 2,13-25
Lunes III (16 de marzo)
2Re 5, 1-15; Sal 41; Lc 4, 24-30
Martes III (17 de marzo)
Dn 3, 25.34-43; Sal 24; Mt 18, 21-35
Miércoles III (18 de marzo)
Dt 4, 1.5-9; Sal 147; Mt 5, 17-19
Jueves III (19 de marzo) San José
2Sam 7,4-5.12-14.16; Sal 88; Rm 4, 13.16-18.22; Mt 1, 16.18-21.24
Viernes III (20 de marzo)
Os 14, 2-10; Sal 80; Mc 12, 28-34
Sábado III (21 de Marzo)
Os 6, 1-6; Sal 50; Lc 18, 9-14
IV Domingo de Cuaresma
(22 de Marzo)
2Cro 36,14-16.19-23; Sal 136; Ef 2,4-10; Jn 3, 14-21
Lunes IV (23 de Marzo)
Is 65,17-21; Sal 29; Jn 4, 43-54
Martes IV (24 de marzo)
Ez 47, 1-9.12; Sal 45; Jn 5, 1-3.5-16
Miércoles IV (25 de marzo) Anunciación del Señor
Is 7,10-14; Sal 39; Hb 10,4-10; Lc 1,26-38
Jueves IV (26 de marzo)
Ex 32, 7-14; Sal 105; Jn 5, 31-47
Viernes IV (27 de marzo)
Sb 2, 1.12-22; Sal 33; Jn 7, 1-2.10.25.30
Sábado IV (28 de marzo)
Jer 11, 18-20; Sal 7; Jn 7, 40-53
V Domingo de Cuaresma
(29 de marzo)
Jr 31, 31-34; Sal 50; Hb 5,7-9;
Jn 12,20-33
Lunes V (30 de marzo)
Dn 13, 1-9.15-17.19-30.33-62; Sal 22; Jn 8,1-11
Martes V (31 de marzo)
Nm 21, 4-9; Sal 101; Jn 8, 21-30
Miércoles V (1 de abril)
Dn 3, 14-20.91-92.95; Sal de Dan 3, 52-54; Jn 8, 31-42
Jueves V (2 de abril)
Gen 17, 3-9; Sal 104; Jn 8, 51-59
Viernes V (3 de abril)
Jer 20, 10-13; Sal 17; Jn 10, 31-42
Sábado V (4 de abril)
Ez 37, 21-28; Sal de Jr 31, 10-13; Jn 11,45-57
Domingo de Ramos en la
Pasión del Señor (5 de abril)
Is 50, 4-7; Sal 21; Flp 2, 6-11;
Mc 14,1 - 15,47
Lectura del Evangelio Jueves 26 de febrero
'El que pierda su vida por mi causa la salvará'
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 'El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día'. Y, dirigiéndose a todos, dijo: 'El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?'.
Lucas 9,22-25