Un deslave causado por las lluvias en dos cerros formó un gigantesco dique en un río que sepultó dos caseríos, cuyos habitantes fueron evacuados, en un municipio del departamento de Copán, 550 km al noroeste de la capital hondureña, informó este martes un funcionario local.
'El Suptal de Coquín y El Suptal de Belén son dos comunidades que estaban cercanas, a un kilómetro de distancia entre una y otra, y se fueron, se fueron dos escuelas, una por comunidad, y todas las viviendas desaparecieron', explicó a Radio Cadena Voces el alcalde de Corquín, Amílcar Paz.
Corquín es una de las zonas más afectadas de este país centroamericano que desde casi una semana es sometido a aguaceros derivados de la depresión tropical número 16.
El alcalde dijo que otras cinco comunidades corren peligro.
Antes de que las dos comunidades desaparecieran, habían sido evacuadas 385 personas que fueron llevadas a albergues y otras se alojaron en casas de familiares y amigos, dejando abandonadas 41 viviendas en las dos comunidades, según el alcalde.
Paz relató que la tierra que se deslizó de dos cerros formó un dique sobre el río El Coyol, el que fue formando una gigantesca poza que inundó las dos comunidades.
Honduras vive los embates de un pequeño Mitch, 10 años después del devastador huracán, que ha dejado 14 muertos, más de 130.000 afectados, cientos de comunidades inundadas y otras aisladas por destrucción de puentes y derrumbes sobre carreteras.
La tierra del dique se está convirtiendo en lodo que se puede deslizar fácilmente poniendo en peligro otras cinco comunidades, que fueron evacuadas.
'Las comunidades que están en riesgo son Mesitas, Pacaya, Ichotal, Higueral y El Coyol, todas las tenemos evacuadas al 100%, allí no hay una persona, ni nada, gracias a Dios', destacó.
Explicó que 'no hay acceso de maquinaria (a la zona), ni nada, la única forma será dinamitando pero la cosa es que como los cerros están demasiado sensibles es para ocasionar más derrumbes'.
El alcalde indicó que un equipo de ingenieros militares que envió la estatal Comisión Permanente de Contingencias tomó 'la decisión de esperar a ver qué resolución hay'.
Destrucción en Copán y Lempira
El recuento preliminar de daños ocasionados por las lluvias en los departamentos de Copán y Ocotepeque hasta ayer arrojaba la destrucción que 95 casas, mil damnificados y severos daños a la infraestructuta vial.
Los lugares más afectados son la aldea Suptal de Corquín, Copán, adonde los deslizamientos y las lluvias destruyeron 70 viviendas y en la aldea Chachate de San Manuel Colohete del departamento de Lempira se registró la destrucción de 25 casas.
En el barrio Suyapa, de Belén Gualcho, Ocotepeque, 14 viviendas fueron reducidas a escombros. En Río Hondo, Ocotepque, se reportó la destrucción de cinco casas y dos en la aldea La Llorona, de Sensenti. En Belén Gualcho, Ocotepeque, todas las familias del barrio El Paraíso fueron evacuadas por los cuerpos de socorro y Copeco porque sus viviendas están completamente inundadas.
Los aguaceros han ocasionado severos daños a la infraestructura vial de Copán y Ocotepeque.
En la carretera que conduce de Santa Rosa de Copán a Ocotepeque hay cinco hundimientos y el paso por esa vía está en peligro de ser interrumpido porque la estructura del puente El Duende ayer comenzó a ceder.
Peligro por dique
El dique que se ha formado con el deslizamiento en la zona de lo que antes fueron las comunidades de Suptal Corquín y Suptal Belén cada vez toma mayor altura.
En el monitoreo que hicieron ayer medía unos 500 metros y el tapón genera que el río Coyol se encuentra estancado.
Cada cinco minutos se presentan los derrumbes que se traen a su paso árboles y piedras, lo que va aumentando la altura del tapón.
La formación de ese embalse representa el mayor peligro para los habitantes de las localidades de Corquín y Cucuyagua a las cuales amenaza con destruir. Los habitantes de Mesitas, Higueral, Pacayas e Hichozal fueron desalojados porque los derrumbes se están llevado de encuentro las casas.
Las pocas viviendas que han quedando son inhabitables.
'El tapón es tan grande que creemos que es difícil que por sí solo con esa cantidad de agua se pueda romper. Pero siempre tomamos las precauciones por cualquier situación que se pueda generar. Hemos analizado que a unos 25 metros de la parte interna puede darse una salida de agua de aproximadamente de uno a dos metros por lo que creemos que no llenará la represa que se ha formado con el deslizamiento' manifestó Alex Paz, subcomisionado de Copeco.
Ayer autoridades visitaron la zona para constatar los daños, donde algunos dueños de viviendas regresaron para ver lo que quedaba de lo que fueron sus casas.
Algunos recuperaron algunas cosas, pero en sus rostros se reflejaba la tristeza ante la pérdida de sus bienes.
'Damos gracias a Dios porque estamos vivos. Nos quedamos en la calle viviendo por ahora de la caridad de la gente que nos apoya, pero esperamos que el Gobierno nos ayude para tener una casa donde vivir' expresó Miguel Ángel Vásquez, uno de los damnificados.
El alcalde de Corquín, Amílcar Paz, coordina un albergue en el cual hasta ayer había unos 600 damnificados entre mujeres, niños y hombres. 'Es una emergencia, necesitamos el apoyo y solidaridad de las organizaciones, el Gobierno y personas de buen corazón para atender a los damnificados que se quedaron sin sus casas' manifestó.
Mientras que en Cucuyagua las autoridades evacuaron a las familias que se ubican en la ribera del río Aruco por el temor de las llenas que se puedan generar en las próximas horas.
Lempira
Los pobladores de Chachate en San Manuel Colohete perdieron sus viviendas. Un informe girado por las autoridades municipales reportó que 25 familias se quedaron sin sus casas.
En la madrugada del domingo los habitantes de esa comunidad ante la lluvia torrencial que caía decidieron abandonar las casas por el temor que provoco el fenómeno. Hombres y mujeres se refugiaron en San Manuel Colohete cuando observaron las ranuras en el suelo y en las casas.
A las tres de la mañana del domingo un deslizamiento destruyó por completo las casas. No quedó ninguna vivienda en buen estado.
El alcalde Misael Gosselin trasladó a los damnificados hasta el salón municipal ante la emergencia.
Ayer Copeco comenzó a entregar las primeras ayudas a los damnificados, pero se necesita ropa, víveres, agua y colchonetas.
Se realizan monitoreos permanentes para prevenir otros daños en zonas que puedan ser afectadas con este fenómeno.
Ocotepeque
Los pobladores de Ocotepeque viven los efectos de las lluvias que ya les reportan varias comunidades incomunicadas, viviendas destruidas y damnificados. En San Marcosde Ocotepeque diez comunidades se encuentran incomunicadas desde este domingo. Las comunidades son La Cumbre, El Prado, Buenos Aires, El Pinal, Jaralón, Tontolar, Callejones, Yuscarán, Chahuite y Jocotán adonde esperaban maquinaria en la zona para habilitar el paso que mantiene a unas dos mil personas incomunicadas.
Además en la comunidad de Río Hondo, el alcalde Wilfredo Espinoza reportó cinco viviendas destruidas y se espera la ayuda para los damnificados.
En Sensenti se reportan varias áreas de cultivo dañadas y dos casas destruidas en la comunidad de La Llorona. Belén Gualcho también reporta daños en el Barrio Suyapa, adonde catorce casas han sido destruidas por los deslizamientos que se generaron en la comunidad.
El desbordamiento del río Marshala mantenía en alerta a los pobladores de Ocotepeque, quienes monitoreaban constantemente el caudal.
Las autoridades siguen atenta; hay un monitoreo permanente y se necesita el apoyo para la reconstrucción de las viviendas, habilitación de los sistemas de agua que han sido afectados.