Cuando escuchamos la palabra etiqueta ¿qué es lo primero que se nos viene a la mente? La mayoría de las personas lo relaciona con la mesa o con la vestimenta.
Pero en realidad la palabra abarca mucho más, dice la asesora en imagen pública y corporativa, Graciela Nieto.
“Como pasamos la mayor parte del día en el trabajo, qué mejor que hacer de la cortesía y los buenos modales nuestros compañeros de ruta.
De esa manera la convivencia será más agradable para todos. Y la calurosa atmósfera interna se reflejará como parte de la imagen positiva de la empresa”, agrega Nieto.
Si carece de estos hábitos, aún está a tiempo de incorporarlos:
- Sea puntual, respete el horario.
-Salude y sonría. Abre puertas.
- Trate bien y respete a sus pares, subalternos y superiores.
- Use vestimenta y accesorios adecuados.
-Mantenga el tono de voz bajo, sobre todo en espacios modulares.
- Utilice con frecuencia las palabras mágicas: por favor, gracias y perdón.
- Haga su trabajo para eso le pagan y sea positivo.
-Responda los emails dentro de las 24 y 48 horas de recibidos.
- Jamás se apropie del mérito de sus compañeros.
-Evite revisar o mirar el material que se encuentra sobre el escritorio de otra persona.
-No entre a otras oficinas sin pedir permiso aunque la puerta esté abierta.
- Si tiene poco trabajo, no busque a sus compañeros para distraerse.
-No se involucre en chismes ni adopte el hábito de pedir prestado dinero.
-No mienta.
Cuidemos la imagen personal y nuestra forma de actuar, somos embajadores de la empresa donde trabajamos y nuestro comportamiento dentro y fuera de ella reflejará cómo es en realidad.