La tristeza sin motivos puede ser dañina para la salud física y emocional.
“Cuando este sentimiento es constante y sin sentido puede ser un síntoma de depresión; hay que tomarlo en serio y buscar ayuda ya sea profesional, espiritual o autoayuda”, dice el sicólogo clínico Manuel Orellana.
Pocas emociones son tan dañinas para la salud y belleza como la tristeza constante.
La tristeza hace que el sistema inmunológico se debilite y se vuelva más vulnerable a cualquier enfermedad.