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Carlos Campos cuenta cómo cruzó la frontera de EEUU y estuvo preso

  • Actualizado: 13 octubre 2016 /

El diseñador hondureño habló en exclusiva con Raúl de Molina.

Nueva York, Estados Unidos.

Raúl de Molina, presentador de 'El Gordo y la Flaca', entrevistó en Nueva York al diseñador hondureño Carlos Campos, (44), quien le contó cómo cruzó la frontera de migrante en Guatemala, México y Estados Unidos para lograr su sueño americano.

Campos es el único hondureño que recibe excelentes críticas en The New York Times y la revista Vogue por su trabajo como diseñador. El catracho viene de una familia de sastres y dice que salió de la ciudad de El Progreso, Yoro, a la edad de 13 años porque tenía la visión de explorar 'otros lugares'. Esta entrevista es de las más personales que se le han hecho al progreseño.

De jalón llegó hasta México

En la década de los 80, pidiendo jalón partió solo de El Progreso rumbo a Guatemala, donde anduvo en varias ciudades hasta que cruzó la frontera con México 'sin ninguna ayuda'. Al llegar a tierras mexicanas cayó preso porque se fue de aventón con un señor que llevaba varias personas. Lo que no sabían era que este chofer era buscado por la justicia por haber matado a su novia y al hermano de esta. Campos estuvo casi tres meses preso hasta que un señor panameño abogó por él diciéndoles a las autoridades que era un niño y extranjero y no podía estar en una cárcel normal. Así que decidieron deportarlo a Guatemala.

Al llegar al territorio guatemalteco se quedó un tiempo antes de planificar su viaje de regreso a la frontera mexicana, pero lo volvieron a arrestar. Esta vez fueron autoridades de migración cuando viajaba en el tren 'La Bestia' con otros migrantes centroamericanos. Antes del arresto había pasado el terremoto de México en 1985 y estaban produciéndose una serie de réplicas. Migración tuvo miedo de que los presos murieran y entonces terminaron dejándolos libres.

Al estar libre nuevamente siguió su camino, cruzó la frontera por Matamoros y llegó a Arlington, Texas, pero las autoridades migratorias lo arrestaron. Estuvo preso un par de meses hasta enterarse de que los menores de 13 años no pueden ser arrestados ni detenidos por las autoridades de migración de Estados Unidos. Un tío lo reclamó y lo llevó a Florida un par de días.

El sueño está en Nueva York

En Miami conoció a una persona que le dijo que él era como un 'soñador'. '¿Qué era eso? Yo no sabía nada de inglés. Entonces me expresó que todos los dreamers están en Nueva York. 'Te tienes que ir a Nueva York'', recordó.

Con 67 dólares agarró un bus Greyhound desde Miami a Nueva York. Le faltaban dos dólares para completar el pasaje, pero una señora se los regaló. 'No le dije nada a mi tío, yo estaba acostumbrado a escaparme'.

Después de un viaje de 28 horas llegó a Nueva York, donde el clima estaba superfrío; entonces decidió pasar tres horas en un 'subway' y allí fue conociendo la ciudad. 'Al llegar a Queens me impresionó; nunca había visto algo así. Empecé a llorar y me dije 'algún día voy a vivir allí''.

En la Gran Manzana vivió muy cerca del Empire State Building. 'Como en mi familia todos eran sastres, mi mamá y papá sabían costura, entonces yo también sabía un poquito. Cerca del Empire State Building estaban buscando sastres, pedí trabajo, pero la gente no confiaba en mí porque yo era un niño'.

Foto: La Prensa

Eem ditas quae periCarlos Campos en la ciudad de Nueva York. Foto Leandro Justen.
Carlos Campos recordó que alcanzar el éxito como él lo ha logrado ahora ha sido un largo camino, pero lo hizo con base en la perseverancia. 'Después de haber sufrido tanto, yo tenía que darle valor a mi sufrimiento'.

Su nueva misión

A los años sacó su 'high school'; después fue al Fashion Institute of Technology porque había trabajado y ahorrado para pagar sus clases. 'Cuando llegaba a la universidad sacaba toda la plata de mis ahorros y comenzaba a contarla para pagar mis créditos y mucha gente de la moda me quedaba viendo y decían: qué está haciendo ese hombre allí', relató.

Uno de sus primeros sueños fue truncado porque organizó con sus ahorros su primer show, pero sucedió el atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001. 'No se pudo presentar la colección, allí se fueron todos mis ahorros'.

Con ganas de salir adelante volvió a ahorrar, fue más inteligente con sus finanzas y armó otra colección. Después de eso comenzó a ganar premios y conocer personalidades de la industria de la moda en Nueva York entre ellos la editora de la revista Vogue, Anna Wintour.

En 2012 fue nominado como mejor diseñador de Estados Unidos por la revista Vogue y otros. 'Me he ganado un par de premios', dice.

Conoció a Tommy Hilfiger y su hermano Andy, comenzó a realizar una serie de consultorías para la marca y siguió haciendo su colección.

Este hondureño de éxito ve en su futuro la creación de la primera universidad de diseño de moda en Honduras que va a llevar su nombre. 'Es algo que me llena de mucho orgullo y es una responsabilidad muy grande para mí. En el futuro veo un Carlos Campos más humano y más humanitario, sin olvidar de dónde vengo', finalizó.