Esta época es perfecta para reinventarse, olvidar rencores y regalar felicidad. Esto último no necesita envoltura ni sacrificios económicos, pero exige actitud, coraje, pasión y decisión. “Esta época es para reunirse con la familia, el dar y recibir es una actitud que toma tiempo y dedicación, por lo tanto la persona que recibe debe tomar en cuenta este acto de voluntad”, explica el psicólogo Ricardo López. El arte de regalar es para dar felicidad, practicarla y después regalarla.
Por su parte, la psicóloga Esther Corea opina que “el regalo se debe elegir en base al tipo de relación o compromiso que tenemos con la persona que recibirá el regalo. Su edad, sus gustos y su tipo de personalidad”.
Si de regalar se trata...
Nadie propone que este año solo se obsequien sonrisas, abrazos, palabras y compañía. Un regalo tangible alegra a quien lo recibe, aunque sea por unos instantes, pero hay que seleccionar el mejor obsequio.
“Lo correcto es que podamos enfocar en el buen sentido lo que significan las fiestas, no con todo el consumismo al que se está acostumbrado”, continúa explicando Ricardo. “La celebración navideña es una hermosa tradición en donde los regalos, la convivencia con los seres queridos y la comida se han convertido en el tema central. Sin embargo, las prisas de las compras, y el estar ocupados en todas estas cosas, nos llenan de estrés y llegan a tomar mayor importancia, hasta el punto de hacer del placer de regalar algo mercantil”, coincide la psicóloga Esther Corea.
La psicología propone una pequeña receta para experimentar felicidad cuando lo desees. Se debe potenciar el lado hedonista (buscar el placer) y disfrutar aquello que más nos gusta. Si la tradición de obsequiar te gusta, disfrútala y no te estreses. Elige algo bonito, que no se exceda de tu presupuesto. Si alguien te da, agradece y valora. Para este 31 regala muchos abrazos y besos y recuerda que también es un obsequio bien recibido para los que realmente te valoran.
Adiós 2010... ¡bienvenido 2011!
Fue un año más, cada evento en él te marcó de una manera única, cosas buenas y malas pasaron en este 2010. “ Lo que hemos vivido en nuestra vida, lo que ha pasado en el país y en el entorno familiar y amistades, nos hace mejores personas, que adquirimos experiencia de cosas buenas y malas, y nos hace ver que el 2010 fue un año más de experiencias”, expresa López. Por su parte Esther comenta: “Este fin de año debes reflexionar y evaluar qué resultó errado para que puedas corregir los posibles errores futuros y rehacer los planes. Es importante tener siempre un propósito interior para aprender con las lecciones y modificar las actitudes que precisan ser cambiadas, viendo siempre en las situaciones negativas oportunidades para crecimiento personal”. Pero ya mañana estaremos en el 2011, un año de nuevos retos, de nuevas metas. Ricardo dice que lo mejor es “ver el bien en común, trabajar de manera personal, realizar los proyectos de estudio o de carrera, de esta manera se contribuye a ser un mejor país”.
Los expertos
“Es necesario que te traces metas para el año venidero, que tengas una dirección para seguir. Tus metas no deben de ser rígidas, necesitan tener flexibilidad, difícilmente las cosas suceden en el momento en que nosotros deseamos. Debes de verificar que sean metas realistas y posibles. Y lo más importante es que debes comenzar el año como una triunfadora. Enfrenta tus miedos, no permitas que el temor al fracaso detenga tus sueños”.
Esther Corea
Psicóloga
“Un nuevo año llega con nuevos proyectos y nuevas metas por cumplir. En el 2011 que tanto las mujeres jóvenes, como las adultas, se propongan mejorar sus vidas. Se pueden renovar ideas y poner en marcha nuevos proyectos. Partir de cero en varios aspectos de tu vida y renovar los que valgan la pena.
Reflexiona en este último día del año y comienza con pie derecho en el primer día del 2011”.
Ricardo López
psicólogo