Desde temprana edad los niños se relacionan poco a poco con el mundo que los rodea, mediante actividades como ir a la escuela, acompañar a los padres a realizar compras o pasear a su mascota; conforme crecen, estas rutinas van reforzando su seguridad en sí mismos cuando salen a la calle, pero en ocasiones, y debido a su percepción de tiempo y espacio pueden exponerse a situaciones peligrosas.
Los padres deben ayudar a los pequeños a saber qué hacer frente a una situación nueva, o desconocida así como establecer reglas básicas que les ayuden a mantenerse seguros en la calle y de manera específica cuando están solos o se han perdido.
Así, mediante el juego, papá o mamá pueden inculcarles algunas responsabilidades que ayuden a reforzar su criterio y confianza, identificar los riesgos que hay a su alrededor, conocer el entorno en el que se desenvuelven y manejar una situación de peligro siempre a favor de su seguridad.
Actúe rápido y contrólese si se atora el elevador
Aunque no es recomendable que los menores usen los elevadores sin la supervisión o compañía de un adulto, bajo alguna circunstancia pueden quedar atrapados en ellos por lo que deben saber cómo actuar.
Para empezar deben poner atención al tablero: todos los elevadores tienen un botón de alarma que se puede pulsar en caso de peligro y que la mayoría de las veces es rojo o de algún color y forma distinto al resto.
También es importante que mantengan la calma pues frente a una situación que los atemoriza o los ponga nerviosos, tenderán a respirar con más rapidez o se pueden sentir mareados, lo que implica un riesgo en lugares cerrados.
Si el pequeño tiene a la mano algún objeto como monedas o llaves que le ayuden a hacer un poco de ruido, puede emplearlos para asegurarse de que lo oyen; sin embargo, no hay que olvidar que los sistemas de alarmas son muy efectivos y notifican rápidamente alguna falla por lo que ésta será atendida de inmediato.
Entrenar a sus mascotas puede ser muy útil
Para sacar a pasear una mascota, hay varios aspectos que deben ser tomados en cuenta, el más importante es que los perros estén entrenados para obedecer órdenes y hasta proteger al dueño o en su defecto, que se use una cadena para manejarlos y que de ser razas grandes un menor pueda controlarlo.
Si una mascota se escapa es necesario mantener la calma; por lo general ella tiene la capacidad de regresar al mismo sitio en poco tiempo, siempre y cuando el dueño no se aleje demasiado.
Para reforzar la seguridad, las mascotas deben tener una placa donde, además de tener su nombre, haya algún número telefónico del dueño, así al percatarse de su extravío existe gran posibilidad de que la mascota sea auxiliada y regrese a su hogar.
En estos casos también es muy útil colocar anuncios o carteles cercanos al lugar donde se perdió.
También se puede contactar a la Fundación Nacional Protectora de Animales, Funapa, para recibir ayuda.
Aconséjeles que nunca deben aceptar nada de un extraño
Cuando los niños se encuentran jugando solos en la calle, o se dirigen camino a casa o la escuela es importante que sepan que no deben hablar con extraños ni aceptar bajo ninguna circunstancia, nada que éste les ofrezca y que si se sienten inseguros o intimidados pueden acudir a cualquier autoridad en busca de ayuda.
Erick Peñalva, vocero de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, DNIC, dice que es básico que los menores aprendan a identificar a las autoridades públicas que velan por la seguridad, pues todas deben proporcionar ayuda a quien la solicita.
En el caso de que un automóvil se aproxime a un menor, éste debe alejarse tanto como le sea posible del vehículo y nunca entablar una conversación con el extraño.
“Muchos secuestros se realizan de esta forma debido a que los menores no preven el peligro que un extraño representa”, menciona Peñalva.
Si el conductor ordena al niño que se acerque o que suba al coche, éste debe ignorarlo, correr hacia un lugar donde haya mucha gente o gritar por ayuda.
Siempre deben contarle a sus padres sobre lo que les ocurrió, ellos tomarán las medidas correspondientes.
Esté atento mientras camina por las calles
Cuando un sospechoso se acerca a pie, los niños deben tener más cuidado pues es más fácil que los desconocidos intenten establecer un contacto físico o verbal con ellos.
En caso de que alguien los siga de cerca, los menores de edad deben acudir a alguien que esté cerca o entrar en algún establecimiento y comunicar a los vendedores la situación, así se podrá alertar a la policía o a los padres y ser auxiliado inmediatamente.
También se debe poner atención a la ropa, el color de cabello, o la edad que el menor pueda observar en el extraño.
Además, una forma de prevenir asaltos consiste en no portar nada que sea demasiado llamativo, como por ejemplo un celular, joyas y permanecer constantemente alerta. Enséñeles a estar atentos sobre quien se aproxima, la persona que está del otro lado de la calle o en las esquinas.
Otra forma de disminuir este riesgo puede ser acompañarse de otro amigo camino a casa y evitar andar por calles solitarias o alejadas de comercios o avenidas concurridas.
No se separe de sus padres cuando salga de paseo
Una de las situaciones más comunes que pone en riesgo la integridad de los menores de edad cuando están en la calle se presenta al momento de salir con sus padres a una tienda o al supermercado y que debido a un descuido, los niños se pierden durante algunos minutos.
En estos casos los niños tienen que saber que mientras se mantengan dentro del lugar permanecerán seguros, por lo que nunca deben intentar salir, pues en cuanto mamá o papá se percaten de la situación regresarán a buscarlo.
De igual forma los niños pueden intentar recordar la ropa que sus padres llevan puesta, de ese modo será más sencillo identificarlos o bien solicitar ayuda a un vendedor o guardia de seguridad.
Como papás es mucho más fácil recorrer la tienda con rapidez, pero además de revisar el lugar en busca de los niños hay que pensar como ellos; pues con frecuencia se encuentran en las áreas de juguetes o la zona de helados.
También alertar a los vendedores, es necesario hacer la búsqueda más rápida y fácil, pero nunca olvide que debe llevarlos tomados de la mano, siempre, siempre.
Los hermanos deben aprender a cuidarse entre ellos
A veces los padres necesitan realizar alguna diligencia dentro de un centro comercial y suelen pedirle a un niño mayor cuidar de su hermano más pequeño.
Si esto ocurre y los niños están preocupados y creen que están perdidos, o uno de ellos se alejó del lugar, no hay que dudar en pedir ayuda de inmediato a algún vendedor o guardia en el inmueble, pues es más difícil buscar a dos pequeños que pueden haberse dispersado, uno en busca del otro.
Por lo general los menores pueden pasar desapercibidos dentro de la tienda por algunos minutos, pero si llegasen a salir, los guardias de seguridad pueden auxiliar a los padres o vendedores.
Una recomendación para evitar distraerse y que los niños se pierdan, consiste en explicarles antes de salir a los lugares que visitarán y las tareas que realizarán, así como procurar involucrarlos en las actividades planeadas, por ejemplo, pueden ayudar a colocar las compras en el carrito del súper o ayudar a mamá a escoger una prenda.