Estados Unidos.

Los fans de Bradley Cooper han compartido en muchas ocasiones fotografías del actor viajando en el metro de Nueva York y, cada vez que le preguntan por qué una estrella de Hollywood como él no utiliza un auto con chófer privado, él siempre responde que esta forma de transporte público es el método más eficiente para moverse por la ciudad, por no mencionar que es también el más barato y el más respetuoso con el medio ambiente.

Sin embargo, hace un par de años el famoso actor se llevó un susto que habría conseguido que cualquier otra persona no volviera a poner nunca más un pie en un vagón.

Según le ha explicado a su compañero de profesión Dax Shepard en su podcast ‘Armchair Expert’, una mañana de 2019 intentaron atracarle a punta de navaja en uno de los trenes del metro mientras iba camino de la escuela de su hija para recogerla.

En realidad, Bradley reconoce que la culpa fue en parte suya porque se había vuelto “demasiado confiado” e iba a todas partes escuchando música con sus cascos, así que lo primero que pensó cuando vio acercarse a un desconocido fue que quería sacarse una foto con él.

Cuando miré hacia abajo, vi un cuchillo”, ha añadido para aclarar que el ladrón le pareció muy joven.

Su reacción entonces fue más propia de una película de acción que de la vida real: Bradley echó a correr en dirección a la salida, saltó los tornos y se escondió para tratar de sorprender a su agresor.

“Él pasó corriendo a mi lado. Le pude hacer una foto. Después le perseguí por las escaleras. Salió huyendo por la séptima avenida. Le pude hacer dos fotos más”, ha afirmado.

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Bradley no tardó en dar el alto a un carro de la policía que se cruzó por la calle para explicar lo que le había ocurrido y compartir las imágenes que tenía en su teléfono móvil.

Para su sorpresa, los agentes no paraban de preguntarle si estaba seguro de que no le habían apuñalado porque, con el subidón de adrenalina del momento, podía estar herido y no darse cuenta de ello, aunque por suerte había salido ileso.