Las condiciones económicas del país continúan colocándolo en una posición de desventaja con respecto al resto de competidores de la región. De acuerdo al Índice de Libertad Económica 2012, Honduras se ubica en la penúltima posición de Centroamérica -solo por encima de Nicaragua- y 19 entre 29 naciones en el continente.
El ranking, elaborado por The Heritage Foundation y el periódico económico Wall Street Journal, coloca al país en la posición 93 entre 179 naciones del mundo.
La publicación destaca que el país obtuvo un puntaje general (que se saca de la medición de diez variables) de 58.8 puntos (0.2 puntos más que la medición anterior), pero que lo mantiene a la zaga de oportunidades de inversión en la región. El informe destaca que en el país “persisten las debilidades sistemáticas en la protección de los derechos de la propiedad y el cumplimiento de la lucha contra la corrupción. El sistema judicial es débil, socavado por la inestabilidad política y vulnerable a la influencia política”.
Una de las ventajas para hacer negocios en Honduras, menciona el documento, es la apertura comercial que se obtienen a terceros mercados por medio del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y otras naciones, lo que genera la reducción de tarifas y mejora el ambiente para la inversión.
La evaluación al detalle
El primer nivel de evaluación es el de propiedad privada, donde se destaca que el marco legal está poco desarrollado, lo que provoca que la protección de la misma sea débil.
“Las leyes y prácticas concernientes a bienes raíces difieren sustancialmente de las de los países desarrollados y las acciones fraudulentas son comunes”, argumentan.
En el tema de corrupción, esta es “generalizada” y avanza en diversas áreas de la vida nacional.
La libertad para hacer negocios también es una materia pendiente, según el informe.
Las mejores evaluaciones vienen en el tema fiscal, donde se destaca que el país se mantiene en un rango competitivo.
Sobre la eficacia en la reglamentación al momento de invertir, se habla de reformas lentas pero que avanzan, y menciona que montar una empresa en el país lleva menos tiempo que en el promedio mundial, aunque el procedimiento sigue siendo costoso. En el tema de las regulaciones laborales, menciona que “son una carga y están desfasadas”.
Sobre la apertura de mercados, se destacan los esfuerzos realizados el año anterior con la ley para el impulso de la inversión y la creación de una ventanilla única para atender a los potenciales inversionistas.