03/03/2024
02:05 AM

Sequía en Honduras arrasa con el 60% de los cultivos del occidente

Lepaera, Lempira, Honduras.

La incertidumbre de no saber cómo alimentará a su esposa y los tres nietos que están bajo su cuidado, martiriza a don Porfirio Chávez (67), agricultor que invirtió, sembró y perdió su finca de cuatro manzanas de maíz y frijol por el largo período de sequía.

Para el humilde labrador este es el único medio de sustento. De toda la cosecha que obtiene cada año, el 50% lo vende y el restante le sirve para su consumo.

Don Porfirio dice que es difícil creer que no sacará ni medio quintal de los cultivos que sembró en mayo pasado.

“Tenía la esperanza que lloviera este mes, pero ni una sola gota ha caído. No sé qué voy a ser para alimentar a mi familia porque ya perdí todo. Mi única esperanza es que crezcan unas parras de pataste para comer en los próximos meses que se vienen, porque sino tendremos que aguantar hambre”, expresa con tristeza.

En la mayoría de las fincas de este municipio la sequía arrasó con los cultivos. La tierra luce reseca, las hojas de las parras de frijoles se volvieron amarillentas y las plantas de maíz, que deberían medir más de un metro de altura, apenas alcanzaron los 15 centímetros y ya comienzan a consumirse.

Foto: La Prensa

Las plantas de maíz no pasaron de 15 centímetros de altura en un mes.
Más de 500 manzanas de granos se marchitaron por la falta de nutrición en la aldea Arrinconada.

Lo mismo ocurre con las fincas de café, que pese a estar verdes no presentan brote de granos.

Edgar Murillo, alcalde y productor de café de Lepaera, Lempira, indica que la época de siembra es de mayo a agosto porque ese es el período más lluvioso, por lo que augura que no podrá aprovechar la cosecha de postrera.

“Aquí después de agosto nos viene una época fuerte de verano, así que las áreas que no se sembraron difícilmente se cultivarán después de agosto”. Para el jefe edilicio la mayor preocupación es la seguridad alimentaria de más de 50 mil habitantes que conforman en municipio.

“Estamos elaborando un plan de emergencia para atender a la gente que perdió todo. En agosto se verá el impacto de la sequía. Por eso hemos creado una partida destinada para atender la seguridad alimenticia de nuestra población. Comenzaremos a dar comida en las escuelas para que los niños coman por lo menos cuando están ahí”, informa.

Por primera vez, Don Edgar tendrá que adquirir producto de otros departamentos para suplir la demanda de alimento. “Lepaera siempre ha sido altamente productivo. Jamás hemos tenido que comprar granos de otros lugares, pero eso cambiará porque no logramos producir nada”.

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Unas 500 hectáreas que fueron sembradas se perdieron por la prolongación de la sequía.
Recuento de pérdidas

José Virgilio García, coordinador regional de la la Dirección de Ciencia y Tecnología Agropecuaria (Dicta), refiere que las pérdidas se registran en la región occidente (Lempira, Copán y Ocotepeque).

“Los tres departamentos son grandes productores de café y granos básicos, pero la sequía ha reducido el volumen de sus cosechas en un 60% y de seguir prolongándose las cifra podría aumentar”.

De 34 mil manzanas que Lempira, Copán y Ocotepeque destinan al cultivo de granos básicos, cuya producción es de 1.1 millones de quintales, solo en 25 mil se sembró este año.

De ese número, solo 10 mil quintales sobrevivieron a los efectos producidos por la ausencia de lluvia, detalla García.

“Muchos se abstuvieron de sembrar y los que lo hicieron perdieron sus cultivos porque no ha llovido ni un solo día en el occidente. Las cosechas que se van a lograr son las ubicadas en la zona alta, donde las temperaturas no son tan altas”.

Foto: La Prensa

Don Porfirio Chávez mientras contaba a LA PRENSA que ya ni sabe cómo alimentará a su familia porque perdió su finca de maíz y frijol.
Hasta el momento se estima que las pérdidas monetarias superan los L280 millones, entre los cultivos dañados y las hectáreas que se dejaron de sembrar.

El personal de Dicta insta a los agricultores a utilizar semillas más resistentes a la sequía y a sustituir el maíz por sorgo en el caso del grano que se cultiva para abastecer a la industria de alimentos balanceados y productos destinados para la nutrición de animales.

Garcia apunta que la crisis se agudizó porque los sistemas de riego por gravedad y a base de cosechas de agua de poco o nada sirvieron para mitigar los efectos de la sequía.

“Las fuentes de agua se secaron y no se pudo almacenar el líquido porque no llovió. Los productores no pudieron hacer nada para evitar este caos.

No tenemos duda de que se va a agudizar la escasez porque los productores que están esperando para sembrar no podrán hacerlo porque las precipitaciones de agua no serán favorables para nutrir los cultivos”, advierte el funcionario de Dicta.

Foto: La Prensa



Precios se triplican

La merma en la producción de granos se comenzó a sentir en la zona occidental, disparando los precios del frijol que pasó de L250 a L650 por quintal.

“La gente está especulando con el costo de los granos. Sacan ventaja de la reducción en la producción y la gran demanda que habrá en los próximos meses”, señala García.

En el caso del quintal de maíz el valor se duplicó al pasar de L300 a L600. Los productores prevén que se eleve aún más después de agosto.