Antes de que se acaben los alimentos y se desate una hambruna generalizada, muchos hondureños tendrán que regresar a los centros de trabajo para reactivar el sistema de producción, pero deberán, al mismo tiempo, usar mascarillas para esquivar la muerte porque el coronavirus seguirá aquí por algún tiempo.
Ese punto es conocido por todos los hondureños; sin embargo, hasta ahora ninguno sabe con certeza cuál es el momento oportuno para dejar sus casas y comenzar a trabajar, corriendo el riesgo de ser contagiados por el nuevo coronavirus.
Dentro del engranaje económico, el transporte, un sector clave y sensible ante cualquier epidemia, tiene claro que hasta que el número de contagiados caiga reanudará operaciones, dentro de condiciones estrictas de bioseguridad y con ayuda económica del Gobierno.
“Nosotros vamos a comenzar a trabajar hasta que la curva de casos de coronavirus baje. Y cuando comencemos a trabajar lo vamos a hacer con medidas de bioseguridad, entre ellas, el distanciamiento dentro de las unidades.
Eso tendrá un impacto económico y tendríamos que saber si el Gobierno está dispuesto a asumirlo”, dijo Nelson Fernández, presidente de la Federación de Transporte de Servicios Especiales de Honduras (Fetraseh).
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Lempiras, costo adicional en el cual incurrirá una empresa de la construcción que adopte medidas de bioseguridad para un promedio de 50 empleados
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“Solo con subsidios del Gobierno podríamos compensar lo que vamos a dejar de recibir. Después tendremos que pelear con los cobros de las maras, con el gasto de las mascarillas y con los comportamiento de los choferes, que van a querer meter a más pasajeros en los buses”, manifestó.
Sector agrícola. “Nosotros en el campo hemos respetado el toque de queda, el sector agrícola ha atendido y obedecido la frase quédate en casa.
Yo estoy en el valle de Jamastrán y aquí no tenemos el coronavirus, tampoco hay en Olancho. Nosotros queremos producir los granos básicos, frijoles y maíz para que el país no sea afectado por una hambruna, pero necesitamos ayuda del Gobierno”, expresó Dulio Medina, presidente de la Asociación de Productores de Granos Básicos (Prograno).
“Es lamentable que el “Gobierno esté cuidando el pisto y olvidando la producción agrícola por favorecer a otros sectores del país o hacerle caso a quienes desconocen la realidad”.
“El ministro de Agricultura, Mauricio Guevara, nos ha apoyado, se ha partido el pecho, pero no le hacen caso. En Tegucigalpa hay una élite que le da otra realidad al Presidente.
Esta semana firmamos un acuerdo por L150 millones para que, por la vía de préstamos, los agricultores les paguen a las casas comerciales deudas de 2019; sin embargo, esas son ayudas para unos pocos.
Hay pequeños agricultores que necesitan subsidios porque, según la central de riesgos, no califican para préstamos. Con estas condiciones, en Honduras vamos a producir un 20% de lo que cosechábamos antes, solo vamos a tener 1.4 millones de quintales de maíz, 400 mil quintales de frijoles”, criticó Médina.
Reactivar el agro
A criterio de Ángel Jiménez, catedrático de Economía, “el Gobierno debe reactivar el agro, que no ha sido afectado por el coronavirus, para garantizar los alimentos de todo el país y proteger los empleos en las áreas rurales, pero debe darles subsidios como hacen Gobiernos de otros países”.“En primer lugar, hay que reactivar la agricultura. No deben darles créditos bancarios a los agricultores, el Gobierno debe darles subsidios estatales para garantizar que van a producir y que las familias hondureñas tendrán alimento en sus casas. Otro aspecto importante consiste en que las personas de las áreas urbanas no deben visitar las áreas rurales para no llevarles la enfermedad”, manifestó.
El economista advirtió que “los que están planteando reactivar las actividades económicas y aconsejan aprender a convivir con el coronavirus están diciendo que están dispuestos a tener un equipo para recoger a los muertos y llevarlos a una fosa común”. Aclaró que “también tener confinada a la gente es imposible si no se le están proporcionando los alimentos”.
“Aún no es el momento para reactivar la economía. Para tener una idea sobre lo que está pasando, ahorita que estamos dando clases virtuales, una alumna que es hermana de una enfermera de un hospital privado de San Pedro Sula me comentó que en ese hospital ya no están recibiendo pacientes con coronavirus porque están llenos.
La clase media y alta se está contagiando”, expresó.
Mantenimiento vial
La industria de la construcción, por desempeñar sus actividades en la mayoría de los casos al aire libre, se prepara para retomar en las próximas semanas las actividades de manera paulatina y sectorizada geográficamente bajo medidas de bioseguridad, que incluyen el aislamiento social.Silvio Larios, director ejecutivo de la Cámara Hondureña e Industria de la Construcción (Chico), explicó que los trabajadores que se dedican “al mantenimiento vial serán los primeros” y después los que laboran en las construcciones urbanas “que sean responsables en el cumplimiento de las medidas de bioseguridad, pero si no son disciplinados serán devueltos a sus casas por los supervisores o comisarios de seguridad”.