La capital noruega, Oslo, desbancó a Tokio en la lista de ciudades más caras del mundo, según un informe elaborado por The Economist Intelligence Unit, del grupo editorial británico The Economist.
Después de haber liderado el ranking durante 14 años, Tokio ha sido desplazada por Oslo, que es ahora la ciudad más cara del mundo.
En el otro extremo está Teherán, la más barata.En líneas generales, el estudio destaca que el costo de vida relativo de las ciudades europeas se ha incrementado en los últimos tiempos principalmente por la depreciación del dólar.
La pérdida del primer puesto por Tokio es una consecuencia del debilitamiento del yen, así como de varios años de baja inflación y de deflación en la economía nipona.
El hecho de que Oslo haya pasado al primer lugar refleja un fenómeno mucho más amplio: el incremento del costo relativo de la vida en toda Europa, a consecuencia de la depreciación del dólar.
Ocho de las diez ciudades más caras son europeas, aunque sólo París está en un país de la zona euro.
“Noruega ha protagonizado un fuerte crecimiento económico y disfruta de una gran confianza de los consumidores, fuertes inversiones y bajas tasas de interés”, explicaron los analistas.
Latinoamérica
El buen comportamiento económico de América Latina se ha traducido en un incremento del consumo y de los niveles de inflación en muchos de los países de esa región, señalan los analistas.
México DF es la más cara, puesto 57, por delante de Ciudad de Guatemala, 67, Bogotá y Santiago de Chile, las dos en el puesto 84, y Río de Janeiro y Sao Paulo, 87 ambas.
Más atrás figuran la capital panameña, 95, Montevideo y Quito-100 ambas, Lima –107-, Caracas, 112, Buenos Aires, 117, San José, 120, y Asunción, 124.
Dos de las cuatro ciudades en las que se abarató el costo de la vida, Quito y ciudad de Panamá, tienen economías dolarizadas mientras que Asunción es la ciudad más barata de Latinoamérica, con un costo de vida que es sólo un 45 por ciento del de Nueva York.
Los expertos señalan que las ciudades brasileñas Río de Janeiro y Sao Paulo dieron el mayor salto en el ranking gracias a la recuperación económica de la región.
Ambas ciudades subieron 22 niveles hasta ubicarse en el puesto 87.
Buenos Aires, en tanto, se encuentra entre las ciudades más baratas del planeta e incluso de América Latina, ocupando el puesto 117.
No fue una sorpresa
The Economist no se mostró sorprendido por el avance de las ciudades europeas en el ranking ni por la caída de Tokio, la ciudad más cara desde 1992 en adelante.
Aunque la capital japonesa y Osaka perdieron posiciones en el ranking, muchas ciudades de Asia registraron un fuerte crecimiento económico que provocó un encarecimiento del costo de vida relativo.
Las ciudades de Australia y de Nueva Zelanda se tornaron más caras por causa del alza de su tasa de cambio y el aumento de los precios de petróleo.
Por su parte, Seúl -13- superó a Hong Kong -14- y se ubicó como la ciudad asiática más cara luego de Tokio y Osaka.
Los países de Europa Oriental, que ya dejaron atrás su pasado soviético e ingresaron en la Unión Europea o se encuentran en tratativas para hacerlo, también se han vuelto menos baratos en los últimos tiempos.
Las principales ciudades de Rumanía, Ucrania, Polonia y República Checa han experimentado un incremento de más del cinco por ciento en su costo de vida.
Paradójicamente, Teherán, que hoy es la ciudad más barata del ranking -ocupa el puesto 130-, fue la más cara en 1991, año en que The Economist realizó por primera vez este estudio.
En aquel entonces, el régimen islámico contaba con una moneda muy sobrevaluada.