Las mujeres chortís de este municipio han encontrado en la serigrafía la oportunidad para desarrollar habilidades, fortalecer sus capacidades y establecer una creciente microempresa llamada Fe y Esperanza.
Comenzaron desde el año 2004 y poco a poco han ido incursionando en un mercado donde ahora reciben pedidos de varios puntos del país debido a los diseños mayas que adornan las prendas.
El inicio de Fe y Esperanza recae en los hombros de 17 mujeres quienes recibieron el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón, Jica, y del Gobierno de Honduras a través del Praf e Infop que promovieron el proyecto de fomento de microempresas autosostenibles para mujeres en la zona rual, MEM.
Las mujeres fueron capacitadas por el Infop para aprender las técnicas de dibujo, pintado, secado y el manejo de los hornos de plancha y el pulpo; y a pesar de las dificultades, la perseverancia les ha permitido gozar del triunfo.
Creciendo
Comenzaron en una casa donde un corredor les proporcionaba las condiciones para trabajar, luego una de las socias habilitó un salón de su vivienda para ir mejorando en el proceso de trabajo, pero la serigrafía las fue llevando a pensar en ampliar sus condiciones. Entonces decidieron tocar puertas para buscar financiamiento y establecer su propio local.
Es así como la Secretaría de Turismo les otorgó un fondo de 311 mil lempiras para la construcción del local que hoy es el taller y tienda de ventas. El terreno fue donado por una familia de la comunidad que creyó en ellas y le apostó a su trabajo. Como contraparte, Turismo les solicitó aportar la mano de obra que significaba un promedio de ochenta mil lempiras. 'Era un dinero que no teníamos, pero para conseguirlo vendíamos tamales y hacíamos rifas. Siempre estuvimos positivas', manifestó Pastora Castillo, gerente general de la microempresa.
Tras establecer el local, ubicado en la carretera que conduce de Santa Rita a Copán Ruinas, la meta fue la comercialización del negocio; una tarea que no fue difícil porque con su participación en diferentes expoventas, promovidas por Jica, lograron abrir mercados en las tiendas de artesanía y Copán Ruinas se convirtió en su mayor cliente.
El tiempo ahora las ha hecho crecer e ir mejorando, cinco socias conforman hoy todo el equipo de trabajo que diariamente estampa en el taller. Cada una tiene sus habilidades y se han distribuido el trabajo. María Antonia es la creativa y diseña para que los clientes puedan adquirir variedad de camisetas. Su especialidad son los dibujos mayas, ellas dicen que es el símbolo de sus antepasados. 'Ésta ha sido una gran oportunidad que hoy valoramos. Nos ha costado y siempre queremos estar innovando, por eso cada mes tratamos de poner a la venta nuevos diseños y eso le gusta a la gente', manifestó María Antonia García.
Cambio
La instalación de esta microempresa ha sido una bendición en la vida de estas mujeres y en la de la comunidad de El Jaral, ya que todos han logrado mejorar la calidad de vida de sus familias. 'Con este trabajo ahora tengo la forma de darles un futuro diferente a mis hijos, es un gran beneficio por eso cuidamos nuestra microempresa', manifestó Pastora Castillo.
Ahora muchos colegios de la zona llegan para hacer sus pedidos de camisetas, las iglesias, equipos de fútbol y tiendas se suman para apoyar la labor de las mujeres. El mercado ha crecido y ahora ubican parte de sus productos en San Pedro Sula y Tegucigalpa. Ellas saben que tienen mucho camino que recorrer, pero no desmayan y sueñan en grande. 'Le echamos ganas, queremos mejorar cada día y no perdemos las esperanzas que nuestro negocio pueda crecer más', afirmaron las socias.
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| Los motivos mayas son la atracción de las camisetas que se venden como pan caliente en todo el país.
| En el mismo local donde funciona el taller, también está el puesto de venta de las camisetas que también llegan a SPS y Tegucigalpa.
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Lo dijo
Walter Murcia
Técnico de Jica
'Han fortalecido sus capacidades, tienen visión y no dudamos que la experiencia está generándoles buenos resultados'
Dato
Ocho lempiras por hora ganan las mujeres en sus tareas de serigrafía.