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Las materias primas, un oasis en la crisis

  • Actualizado: 04 marzo 2012 /

La demanda china mantiene altos los precios

En momentos en que soplan vientos de incertidumbre sobre la economía mundial y los pronósticos se ensombrecen en una serie de mercados, las materias primas podrían demostrar ser un oasis de tranquilidad en 2012. La razón, como se sabe, es el hasta ahora insaciable apetito del dragón chino. No obstante, ningún mercado estaría totalmente inmune, ni todas las materias primas estarán exentas de verse atrapadas en las garras de la volatilidad.

“Una demora en conseguir una solución a la crisis en Europa podría tener un severo impacto en los precios de todos los mercados, incluyendo el de las materias primas”, dice Davide Accomazzo, director gerente de Cervino Capital Management, una corredora con sede en California.

Para Accomazzo una solución inflacionaria a los males de Europa sería una buena noticia para los precios de las materias primas, debido a la necesidad de inyectar liquidez para estimular la economía.

Esa inyección debería provenir del Banco Central Europeo que dirige el italiano Mario Draghi, en momentos en que los operadores esperan ver algún tipo de acción por parte del ente emisor que demuestre su “compromiso ilimitado” para evitar el colapso de la unión monetaria.

La inyección de casi 500,000 millones a fines de diciembre pasado va en esa dirección: evitar la descapitalización de los bancos debido al descalabro en los papeles italianos, españoles y de los países periféricos de la unión.

El crudo y los metales

¿Qué tan larga y severa será esa extensión de la crisis? Es difícil pronosticarlo en este momento, pero podría desembocar en una contracción económica para la zona del euro que dure al menos dos trimestres, dice Nicholas Snowdon, analista del banco Barclays en Nueva York.

No obstante, Snowdon cree que los precios de las materias primas podrían resistir mejor los embates de la crisis que otros instrumentos financieros, e incluso subir, debido a que los precios han caído mucho en los últimos meses y podrían experimentar alguna corrección al alza.

Snowdon se refiere principalmente a los precios de los metales, para los cuales identifica un buen número de factores que inyectarán estabilidad. El caso de los precios del cobre, en particular, luce atractivo, debido a pronósticos de que la demanda china podría mantenerse e incluso aumentar. Existen elementos para creer que el país asiático está comenzando a agotar los inventarios del metal que tenía acumulado.

Goldman Sachs también tiene una visión optimista, señalando en su último informe que el cobre podría repuntar en hasta en un 15% el próximo año.

El hierro, según Standard & Poor’s, también podría resistir las presiones a la baja debido a restricciones en la oferta, pero el acero, el aluminio y el níquel registrarían tendencias negativas el próximo año.

La desaceleración económica en Europa y China también tendría un impacto negativo en los precios del petróleo, pero la mayoría de los analistas no prevé fuertes caídas dentro del sector, y el crudo no debería alejarse demasiado de los 100 dólares el barril.

Los productos agrícolas

Muy distinto es el caso de los productos agrícolas. “Los precios del maíz probablemente serán presionados en la segunda mitad del año como resultado de una recuperación de la producción en América del Sur y, eventualmente, un incremento de la oferta estadounidense”, señala en un informe Hussein Allidina, analista de Morgan Stanley.

Para Rich Nelson, director de Investigaciones de la casa de corretaje Allendale, el maíz, la soja y el trigo serán perdedores este año. “Vemos un incremento en los sembradíos fuera y dentro de Estados Unidos”, dice, mencionando caídas de hasta un 25% en los precios.

“Del lado de la demanda esperamos un pequeño repunte, como suele suceder todos los años.

Pero todos estos pronósticos están basados en que Europa logre conseguir un arreglo para impedir el desmoronamiento de la zona del euro, en momentos en que la mayoría de los expertos advierten que será el factor determinante en el comportamiento de los mercados este año.