El mantenimiento de la tasa de interés en Estados Unidos provocaba el viernes fuertes caídas en las bolsas, más preocupadas por la incertidumbre sobre la economía mundial que por el aplazamiento de un endurecimiento del crédito.
La Fed decidió el jueves mantener sin cambios su tasa, alegando que una subida podría afectar a países emergentes que ya enfrentan graves dificultades y, de contragolpe, a la propia economía estadounidense.
El anuncio, y sobre todo su justificación, encendió las alarmas de los mercados.
A eso de las 2:40 pm GMT, la Bolsa de Fráncfort perdía 3.16% y la de París 2.69%, después de haber registrado una caída de más de 3.30%.
También operaban en baja Londres (-1.92%), Milán (-2.49%) y Madrid (-2.68%).
Las cosas no iban mejor en Wall Street, donde el Dow Jones cedía en las primeras operaciones un 1.25% y el Nasdaq un 0.76%.
En Asia, la bolsa de Tokio había cerrado con pérdidas de 1.96%.
La economía estadounidense dio señales de buena salud en los últimos meses, y la Fed llegó a considerar que ya era hora de aumentar las tasas, que se hallan en su mínimo histórico, de casi 0%, desde hace nueve años, cuando arreciaba la crisis financiera mundial.
Pero la agravación de la situación en los mercados emergentes, con China en plena desaceleración y Brasil y Rusia en recesión, la hizo recapacitar sobre la pertinencia del momento para hacerlo.