En medio de una 'calma' los participantes de la marcha del 1º de Mayo en las principales ciudadades de Honduras finalizaron sus manifestaciones. Algunos dejaron en evidencia sus posiciones políticas y otros sí expresaron sus molestias por las necesidades que vive el pueblo hondureño.
Los miembros de los Sindicatos hondureños salieron a las calles a gritar su apoyo a la Cuarta Urna y dejando aún su tradicional critica hacia el desempleo, alto costo de la vida e inseguridad.
Desde las siete de la mañana inició la marcha en San Pedro Sula que arrancó desde el puente de desnivel ubicado en la salida al municipio de la Lima hasta llegar al parque central. El monigote que suelen quemar los manifentes en honor al Presidente de república esta vez estuvo representada por la figura de empresarios.
La presidenta de Comité de Mujeres Hondureños, Codemuh, María Luisa Regalado, afirmó que protestaron por proteger los derechos de la mujer y hombre trabajador de la maquila.
Tegucigalpa
Las centrales obreras demandaron cambiar el modelo 'neoliberal' por uno al servicio del pueblo y garantizar el acceso al agua como un 'derecho humano'.
La manifestación de la capital se desarrolló entre el barrio La Granja (sur) y el parque central de Tegucigalpa, y fue convocada en forma conjunta por las tres centrales obreras del país: la Central General de Trabajadores (social-cristiana), Confederación de Trabajadores de Honduras (derecha) y Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras.
Por primera vez en una marcha del 1 de mayo, los sindicalistas no criticaron al presidente hondureño, pues Manuel Zelaya ha gobernado con el apoyo de grupos de izquierda tras haberse asociado a la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), creada por el mandatario venezolano Hugo Chávez.
Estas organizaciones exigieron en un documento 'enterrar el modelo neoliberal y construir uno al servicio del pueblo y la soberanía nacional' y 'acceso al agua que es un derecho humano, no una mercancía'.
Además, clamaron por 'salarios justos' y 'reforma agraria integral' y rechazaron la privatización de los servicios de electricidad y telefonía.
Las manifestaciones se llevaron a cabo en diferentes ciudades en forma unificada entre las tres centrales, a la que se sumaron organismos de derechos humanos, estudiantiles, magisteriales y poblaciones autóctonas.
En Islas de la Bahía los participantes en la manifestación popular unieron sus voces en contra de los altos cobros por la energía eléctrica de la empresa Roatán Electric Company por su parte en La Ceiba los obreros resaltaron el logro del aumento al salario mínimo.
La diputada de la Unificación Democrática, Doris Gutiérrez, salió a las calles de la capital con una bolsa de huevos con el fin de tirarselos los 'políticos corruptos' que se presenten a la marcha.