27/07/2026
12:30 AM

Día del Trabajo; desempleo disparado

A no ser que la gripe H1N1 haga que se cancelen las marchas de los trabajadores de Honduras, que celebrarán hoy su día, las arengas de siempre se harán escuchar nuevamente.

    A no ser que la gripe H1N1 haga que se cancelen las marchas de los trabajadores de Honduras, que celebrarán hoy su día, las arengas de siempre se harán escuchar nuevamente.

    Sin embargo, el movimiento obrero ya no contará con la voz de personas como Mauro Reyes, que el año pasado hizo parte del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica y tras permanecer en las calles durante casi toda la mañana, celebró con sus compañeros de trabajo en una pequeña reunión en el sindicato para luego descansar, por fin, en su casa.

    Un año después la situación es diferente y el Día del Trabajo pasará desapercibido para Mauro.

    'Por razones políticas, yo soy nacionalista, finalizó mi contrato con la Enee en diciembre. Demandé a la empresa porque no me querían reconocer mis derechos tras cinco años de trabajo como técnico. Entonces este día no tendrá mayor significado porque no tengo trabajo y no puedo presentar documentos en ninguna empresa porque por mi demanda no tengo referencias de la Enee y a mis 27 años nadie me contrata como novato', explica con un suspiro mientras habla.

    El Día del Trabajo también se ve ensombrecido por la crisis económica internacional, una de las más fuertes de la historia, cuyos efectos aumentaron por el alza al salario mínimo, que ni el mismo Gobierno ha podido cumplir.

    De septiembre a diciembre de 2008, 110 mil personas perdieron su trabajo, al igual que Mauro, y de enero a marzo otras 30 mil quedaron en la calle y se desafiliaron al Instituto Hondureño de Seguridad Social, Ihss. El RAP ha perdido más de 10,000. En total, aproximadamente 140 mil personas no tienen empleo.

    La situación ha afectado especialmente a las empresas maquiladoras que han registrado una reducción de los pedidos desde Estados Unidos y su competitividad ha sido afectada por el incremento de los costos de producción debido a la mano de obra y la energía eléctrica.

    Otro sector afectado fue la construcción, que a pesar del plan del Gobierno para reactivarla mediante la inyección de 4,000 millones de lempiras no logra llegar a los niveles de crecimiento que se tenían antes de la crisis.

    Y la mipyme, que en la segunda parte del 2008 fue duramente golpeada por las lluvias producidas en la época de huracanes, tampoco ha logrado reactivarse con los 2,000 millones de lempiras dispuestos por el Gobierno para tal fin. De hecho, los empresarios mipymes de la zona norte hasta hace poco están recibiendo la ayuda, que se otorga a cuentagotas y con requisitos que no todos cumplen.

    Crece el sector informal

    La alegría de los trabajadores estatales -que gozan de contratos colectivos que analistas como el ex ministro de Finanzas, Arturo Alvarado, y la actual ministra de Finanzas, Rebeca Santos, han reconocido que están estrangulado las finanzas públicas- contrasta con la preocupación de quienes ven en el mercado informal una forma de afrontar el desempleo.

    Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, Ocde, señaló que el 58.2 por ciento de los empleos del país está en el sector informal, el cual ha registrado una baja en las ventas, al igual que el sector formal.

    Y el panorama del empleo puede empeorar ya que en junio se espera lo peor de la crisis en Honduras, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional, del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, del Colegio Hondureño de Economistas, de las cámaras de comercio y de las principales asociaciones de productores de Honduras y hasta de analistas independientes, como el Foro Social de la Deuda Externa de Honduras, Fosdeh.

    La última referencia de ese efecto se produjo ayer cuando el director ejecutivo de la Ccit, Mario Bustillo, declaró que el fallo de la Corte Suprema de Justicia a favor del salario mínimo provocará unos 200 mil despidos.

    La celebración laboral de hoy entonces es paradójica: un Día del Trabajo, con las oportunidades de empleo reducidas para los hondureños y con una singular desunión política para cambiar el futuro próximo, reflejada también en que no hay Presupuesto General de la República, plan anticrisis o acuerdo con el FMI.

    Crisis obliga a una nueva visión

    La contracción económica mundial ha generado debates acerca de temas que afectan a los trabajadores, como el pago del decimoquinto mes de salario o la creación de sistemas de pensiones, cesantía o sistemas de jubilación modernos y eficientes.

    Otra de esas propuestas tiene que ver con la aprobación de las jornadas laborales de medio tiempo o temporales, lo cual podría generar unos tres mil empleos.

    La cristalización de uno de esos proyectos se dio al anunciarse que miles de trabajadores independientes o autónomos tendrán acceso a la cobertura del Seguro Social, luego de una ampliación del Régimen Especial y de Afiliación Progresiva para los Trabajadores Independientes o Autónomos.

    La meta de cubrimiento sería inicialmente de unas 3,500 a 4 mil personas, a éstas se les sumarían sus beneficiarios, es decir, un promedio de tres o cuatro por cada uno.