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Llegó la hora cero del bitcóin en El Salvador

Desde hoy el activo digital se convierte en moneda de curso legal del país vecino. Ayer se compraron las primeras 200.

Redacción

El Salvador hace historia hoy al ser el primer país a nivel mundial en darle curso legal como moneda de cambio al bitcóin.

El país hermano atraviesa escenarios inciertos a los que recién se sumó la decisión de la Corte Suprema de Justicia del país hermano de validar la reelección presidencial. Respecto al criptoactivo, gran parte de la población se resiste y lo rechaza, evidencian tres estudios de opinión.

A la ecuación se suman sectores como la oposición, que manifiestan su desconfianza y critican el uso de fondos públicos en una iniciativa que no está del todo clara. Las monedas oficiales en El Salvador, según la Ley de Integración Monetaria, son dos: el dólar estadounidense y el colón, pero la última no circula más.

La Asamblea Legislativa, de amplia mayoría oficialista, aprobó en junio la Ley Bitcóin, cuyo objetivo es “la regulación del bitcóin como moneda de curso legal, irrestricto con poder liberatorio, ilimitado en cualquier transacción y a cualquier título que las personas naturales o jurídicas públicas o privadas requieran realizar”.

La normativa, que contiene apenas 16 artículos, fue aprobada con dispensa de trámites y sin mayor debate parlamentario, lo que significa que no pasó por un análisis previo en el Congreso. Bukele no anunció a los salvadoreños la intención de adoptar la criptomoneda, sino que lo reveló mediante un video en una conferencia de “bitcoiners” en Miami, Florida.

La ley, que fue aprobada apenas cuatro días después del anuncio del mandatario, indica que “todo agente económico deberá aceptar bitcóin como forma de pago cuando así le sea ofrecido por quien adquiere un bien o servicio”. Su uso es obligatorio aunque el presidente Bukele ha señalado que quedará a opción de los salvadoreños. La ley manda su obligatoriedad, pero el mandatario matizó este aspecto duramente criticado el 24 de junio con un juego de palabras.

El presidente salvadoreño afirmó que los agentes económicos sí están obligados a aceptar el bitcóin, pero no a recibirlo. La solución a este problema, semántico o de legislación la dará la gubernamental “Chivo Wallet”, una billetera electrónica disponible en iOS y Android. La clave entre aceptar y recibir bitcóin, según la explicación de Bukele, radica en la “convertibilidad automática e instantánea” del criptoactivo a dólares. Es decir, los comercios tendrán que aceptar bitcóin, pero mediante la Chivo Wallet podrán decidir si se quedan con la criptomoneda o la cambian automáticamente a dólares.Ayer, Bukele, anunció en Twitter la compra de “200 monedas” de bitcóin, la primera realizada por su Gobierno y que ascendería a más de 10 millones de dólares. “El Salvador acaba de comprar sus primeras 200 monedas. Nuestros corredores comprarán muchas más a medida que se acerque la fecha límite”, señaló el mandatario en un mensaje en Twitter escrito en inglés y añadió la etiqueta “#BitcoinDay”.

$!Foto: La Prensa

El Salvador contará con una red de 200 cajeros automáticos en los que la población que posea bitcoines podrá retirar dólares en efectivo. Por el momento se desconoce a qué empresa se compraron todos esos cajeros.

En Honduras

“El experimento de El Salvador ha llamado la atención y ha despertado curiosidad, pero eso no significa que los demás países centroamericanos vayan a adoptar el bitcóin como moneda de curso legal”, aclara Ricardo Castañeda, economista sénior del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi).

Hace unos días, el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, se reunió con el emprendedor estadounidense Brock Pierce, presidente de la Fundación Bitcóin y pionero de las criptomonedas, pero Castañeda no ve en ese encuentro atisbo alguno de adopción del bitcóin en el país.

“Honduras tiene una ley de zonas de desarrollo económico especial, que autoriza que cada uno de los territorios pueda crear su propia política monetaria.

Ahí pudiera suceder que alguno estableciera el uso del bitcóin, pero no en todo el país”, dice Castañeda.