La nueva forma de hacer negocios más allá de ganar

Las empresas líderes del futuro deben priorizar ahora la sostenibilidad ambiental y el progreso social.

Una de las prioridades es invertir en la capacitación del talento humano debido a la adopción de nuevos procesos tecnológicos con la Industria 4.0.
Una de las prioridades es invertir en la capacitación del talento humano debido a la adopción de nuevos procesos tecnológicos con la Industria 4.0.

Redacción.

El mejor momento para asegurar el futuro y crecimiento de una empresa fue hace 20 años quizá, como dice una reconocida frase que refiera a plantar un árbol, pero el segundo mejor momento es ahora. A raíz de los cambios que trae la Cuarta Revolución Industrial, también conocida como la Industria 4.0, la forma de hacer negocios se reescribe y los líderes empresariales se enfrentan a ese reto para asegurar la vida de sus empresas.

Dedicarse solo a ofrecer un bien o un servicio y centrarse en generar sus ganancias, como aseguraba el economista Milton Friedman, es un lujo que ya no se pueden dar los dueños del capital si piensan a largo plazo y desean empresas sostenibles.

La Business Roundtable (Mesa Redonda de Negocios), integrada por los presidentes ejecutivos de 181 de las mayores corporaciones de Estados Unidos, y el Foro Económico Mundial, en el Manifiesto de Davos 2020, enfatizan que las empresas deben servir a sus clientes, a los empleados, a los proveedores y a las comunidades, aparte de a sus accionistas.

“La mejor manera de comprender y armonizar los intereses es a través de un compromiso compartido con las políticas y decisiones que fortalecen la prosperidad a largo plazo de una empresa”, establece.

Agrega que “una empresa es más que una unidad económica que genera riqueza”.

En la actualidad, la mentalidad está cambiando y los líderes empresariales del mundo asumen, cada vez más, una nueva forma de capitalismo; pasan de una centrada principalmente en el valor para los accionistas a otra orientada a servir al mundo, de acuerdo con el informe anual de la firma Deloitte denominado “lndustria 4.0: En la intersección de la preparación y la responsabilidad”, para el que encuestaron a más de 2,000 ejecutivos de primer nivel en 19 países.

Revela que la mayoría de las empresas se esfuerzan por hallar un equilibrio entre su propósito y su rentabilidad. “Casi seis de cada 10 ejecutivos dijeron que aumentar el impacto positivo de sus empresas en la sociedad estaba entre sus cinco principales resultados deseados para la Industria 4.0” al cierre de 2019, mientras que hace dos años, solo 35% de los ejecutivos corporativos creía que las organizaciones líderes del futuro necesitaban dedicar más tiempo a prepararse para el impacto que las nuevas soluciones tendrían en la sociedad.

Prioridades

Entre las principales prioridades que deben tener las empresas de hoy en día están: Importancia por el cambio climático y sostenibilidad ambiental en general, como el uso eficiente de los recursos; aumento la capacitación y desarrollo del talento humano por las demandas de la Industria 4.0; adoptar la innovación e inversión en nuevas tecnologías; y tomar acciones que propicien el progreso social.

Gabriel Molina, gerente de Empresa Sostenible del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), explica que el mundo empresarial es cada día más competitivo, por lo que se deben fortalecer las habilidades y competencias para que las compañías sean sostenibles en la revolución industrial 4.0. “Hoy las empresas hondureñas están bastante identificadas con la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la agenda 2030 con mayor énfasis en los relacionados a la educación, salud y medio ambiente”, comentó.

“La preparación empresarial ahora exige que los líderes comprendan esta responsabilidad ampliada y ofrezcan soluciones, no solo para el crecimiento empresarial, sino también para el progreso social”, explica Punit Renjen, director general de Deloitte Global.

“Las organizaciones que van a triunfar en este nuevo mundo de la Industria 4.0 deben de considerar entre sus resultados el impacto positivo o negativo que la empresa va a tener como un todo y cuál es el beneficio, lejos de únicamente generar utilidades”, comentó por su parte, Rodolfo Fuentes, socio de consultoría Deloitte Latinoamérica.

“La sociedad tiene una expectativa mucho mayor y Centroamérica no es la excepción, el futuro de la economía en la región y sus empresas está vinculado a la rápida transformación bajo este nuevo esquema, donde si no se toman acciones, nuestros socios comerciales y clientes no van a estar dispuestos a seguir interactuando con empresas que no adopten la sustentabilidad, responsabilidad ecológica y prácticas que mejoren a la sociedad”, agregó.

La Prensa