Nueva York, Estados Unidos.
El desplome del precio del petróleo en los mercados internacionales volvió a golpear hoy con fuerza a los inversores en Wall Street, donde el selectivo S&P 500 perdió los 2,000 puntos y el Dow Jones se quedó cerca de perder los 17,000.
Un dato mejor de lo esperado sobre la evolución de la economía estadounidense animó a los operadores del parqué neoyorquino en el arranque de una jornada en la que confiaban en poder recuperar parte del gran terreno que habían perdido la semana anterior.
La producción industrial en Estados Unidos subió 1.3% en noviembre y logró su mayor aumento mensual desde mayo de 2010, por encima del 1% que esperaban los analistas, según publicó hoy la Reserva Federal, que también revisó al alza el dato de octubre.
Pero el tímido optimismo duró bien poco en Wall Street ya que menos de dos horas después de la apertura de la jornada el petróleo caía con fuerza por debajo de los $57 y borraba todas las ganancias que habían acumulado los tres indicadores.
No ayudaron tampoco los malos augurios que lanzó la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's sobre los desequilibrios dentro de la zona del euro ni la incertidumbre en Japón pese a la victoria en las elecciones del primer ministro, Shinzo Abe.
A la clausura de la sesión en el mercado de materias primas, el barril de Texas se situó por debajo de los 56 dólares, en niveles que no veía desde mayo de 2009, mientras que el barril de Brent se quedaba a un suspiro de perder los 61 dólares.
Al toque de la campana final, el Dow Jones cayó 0.58% y se situó en 17,180.58 puntos, el selectivo S&P 500 bajó 0.64% y perdió la barrera de los 2.000 puntos, mientras que el tecnológico Nasdaq se dejó 1.04% y terminó en 4,605.16 unidades.
De esta forma, los operadores en Wall Street continuaron con las fuertes pérdidas de la semana anterior, en la que llegó a perder casi 4%, y quedaron a la espera de la reunión de dos días de la Reserva Federal que comienza mañana en Washington.
El desplome del precio del petróleo en los mercados internacionales volvió a golpear hoy con fuerza a los inversores en Wall Street, donde el selectivo S&P 500 perdió los 2,000 puntos y el Dow Jones se quedó cerca de perder los 17,000.
Un dato mejor de lo esperado sobre la evolución de la economía estadounidense animó a los operadores del parqué neoyorquino en el arranque de una jornada en la que confiaban en poder recuperar parte del gran terreno que habían perdido la semana anterior.
La producción industrial en Estados Unidos subió 1.3% en noviembre y logró su mayor aumento mensual desde mayo de 2010, por encima del 1% que esperaban los analistas, según publicó hoy la Reserva Federal, que también revisó al alza el dato de octubre.
Pero el tímido optimismo duró bien poco en Wall Street ya que menos de dos horas después de la apertura de la jornada el petróleo caía con fuerza por debajo de los $57 y borraba todas las ganancias que habían acumulado los tres indicadores.
No ayudaron tampoco los malos augurios que lanzó la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's sobre los desequilibrios dentro de la zona del euro ni la incertidumbre en Japón pese a la victoria en las elecciones del primer ministro, Shinzo Abe.
A la clausura de la sesión en el mercado de materias primas, el barril de Texas se situó por debajo de los 56 dólares, en niveles que no veía desde mayo de 2009, mientras que el barril de Brent se quedaba a un suspiro de perder los 61 dólares.
Al toque de la campana final, el Dow Jones cayó 0.58% y se situó en 17,180.58 puntos, el selectivo S&P 500 bajó 0.64% y perdió la barrera de los 2.000 puntos, mientras que el tecnológico Nasdaq se dejó 1.04% y terminó en 4,605.16 unidades.
De esta forma, los operadores en Wall Street continuaron con las fuertes pérdidas de la semana anterior, en la que llegó a perder casi 4%, y quedaron a la espera de la reunión de dos días de la Reserva Federal que comienza mañana en Washington.