Suiza.
China está lejos de entrar en recesión y no tendrá un “ aterrizaje forzoso”, si bien debe controlar su exceso de capacidad productiva y poner fin a cierta opacidad en la gestión de su economía, recomendaron ayer expertos que asisten al Foro Económico Mundial (WEF).
Varias mesas redondas y debates han abordado en Davos la situación económica de China, la ralentización de su crecimiento, su sobredimensionado sistema productivo, las turbulencias vividas en sus bolsa y la respuesta del Gobierno de Pekín, que el economista Nouriel Roubini consideró a la vez “improvisada y excesiva”.
“China no vivirá ningún aterrizaje forzoso” y ha descartado que el mundo esté a las puertas de una nueva crisis como la desatada entonces en 2008, al tiempo que calificó a los mercados como “maníaco depresivos” y extremadamente desconfiados.
Agregó que China carece de una comunicación fluida y de la suficiente transparencia, en cuestiones tan vitales como su tasa real de producto interno bruto (PIB) o el cumplimiento de estándares internacionales.
Detalles
En los debates del Foro de Davos, que concluirán el sábado 23 de enero, se abordarán asuntos como la crisis de los refugiados, en las tendencias migratorias y la amenaza terrorista, así como en la economía mundial.
A esta cita anual, considerada única en su género al hacer posible que coincidan jefes de Estado, ministros y otras autoridades de más de cien países, asisten 1,500 magnates y ejecutivos de las compañías más importantes de 25 sectores.
También participarán los presidentes de Argentina, Mauricio Macri; de Colombia, Juan Manuel Santos; de México, Enrique Peña Nieto, y de Perú, Ollanta Humala, así como el ministro brasileño de Hacienda, Nelson Barbosa, entre otros líderes políticos y economistas reconocidos.
China está lejos de entrar en recesión y no tendrá un “ aterrizaje forzoso”, si bien debe controlar su exceso de capacidad productiva y poner fin a cierta opacidad en la gestión de su economía, recomendaron ayer expertos que asisten al Foro Económico Mundial (WEF).
Varias mesas redondas y debates han abordado en Davos la situación económica de China, la ralentización de su crecimiento, su sobredimensionado sistema productivo, las turbulencias vividas en sus bolsa y la respuesta del Gobierno de Pekín, que el economista Nouriel Roubini consideró a la vez “improvisada y excesiva”.
“China no vivirá ningún aterrizaje forzoso” y ha descartado que el mundo esté a las puertas de una nueva crisis como la desatada entonces en 2008, al tiempo que calificó a los mercados como “maníaco depresivos” y extremadamente desconfiados.
Agregó que China carece de una comunicación fluida y de la suficiente transparencia, en cuestiones tan vitales como su tasa real de producto interno bruto (PIB) o el cumplimiento de estándares internacionales.
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En los debates del Foro de Davos, que concluirán el sábado 23 de enero, se abordarán asuntos como la crisis de los refugiados, en las tendencias migratorias y la amenaza terrorista, así como en la economía mundial.
A esta cita anual, considerada única en su género al hacer posible que coincidan jefes de Estado, ministros y otras autoridades de más de cien países, asisten 1,500 magnates y ejecutivos de las compañías más importantes de 25 sectores.
También participarán los presidentes de Argentina, Mauricio Macri; de Colombia, Juan Manuel Santos; de México, Enrique Peña Nieto, y de Perú, Ollanta Humala, así como el ministro brasileño de Hacienda, Nelson Barbosa, entre otros líderes políticos y economistas reconocidos.