Con inversión privada hondureña inició en este municipio la construcción de la primera represa hidroeléctrica, ubicada en la aldea de San Carlos, fronteriza con Guatemala.
Los trabajos arrancaron con la construcción del plantel que será la base de las operaciones del personal y la maquinaria pesada a emplearse en la edificación.
La represa aprovechará las aguas del río San Carlos que baja de la cordillera del Merendón.
La empresa propietaria de la obra es Hidrocel, cuyo principal inversionista Johnny Canahuati dijo que mediante un contrato con la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Enee, la central suministrará corriente por 15 años al sistema interconectado.
Canahuati explicó que el proyecto se ejecutará en dos fases, la primera tardará en terminarse dos años para generar cuatro megavatios de electricidad.
La segunda etapa consistirá en la utilización de las aguas del río Cortecito para producir 5.3 megavatios de electricidad, de manera que cuando las dos etapas estén en pleno funcionamiento la generación subirá a 9.3 megavatios.
Los 9.3 megavatios son suficientes para cubrir la demanda de los municipios de Puerto Cortés, Omoa y parte de Choloma, según el empresario.
La hidroeléctrica se construirá con una inversión preliminar de 15 millones de lempiras, financiados por el Banco Interamericano del Desarrollo, BID, y la banca privada hondureña.
La obra
Las plantas de San Carlos y Cortecito han sido encargadas a la constructora española Ingemas.
Aparte del plantel, actualmente se construye una carretera paralela al río San Carlos para alcanzar una distancia de 9 kilómetros aguas arriba en donde el afluente posee su mayor capacidad generadora.
David Chavarría. Alcalde electo de Omoa
En estos momentos la apertura de la brecha llega al 50 por ciento.
La carretera servirá para interconectar a nueve comunidades diseminadas en la montaña a las que Hidrocel ha prometido electrificar, pero sin aclarar si representará finalmente para los pobladores un costo por la prestación del servicio.
La empresa hidroeléctrica se ha comprometido además a mejorar los accesos a las escuelas de las comunidades, potabilizar el agua y construir dos aulas en la escuela de la aldea de San Carlos.
Garantía
Johnny Canahuati dijo sentirse contento con el inicio de los trabajos en su primera fase y aseguró que el proyecto no se detendrá porque Hidrocel tiene ya un contrato firmado con la Enee por 15 años para alimentar la red nacional de distribución.
“Con la producción de electricidad garantizamos el suministro a dos municipios importantes del país considerados polos de desarrollo y que con la apertura de la carretera CA-13 tendrán un mayor protagonismo para enfrentar las demandas del comercio internacional”, expresó el inversionista.
Canahuati manifestó que cuando las plantas de San Carlos y Cortecito estén a plena capacidad generadora emplearán a más de doscientas personas en forma directa.
Ediles
Desde el año anterior el alcalde nacionalista en funciones Domingo Menjívar y el electo David Chavarría, liberal, permanecen enfrentados por el permiso municipal para la ejecución del proyecto hidroeléctrico.
Menjívar es el principal defensor del proyecto y mocionó para que la alcaldía extendiera sin mayores dilaciones la autorización.
Durante la discusión del tema, Chavarría salió de la sesión de Corporación a comer, hecho que aprovechó el actual alcalde para someter a votación el permiso logrando una mayoría mecánica.
Chavarría asegura que se cometió una irregularidad con el permiso, ya que se otorgó en contra de la opinión del asesor legal del ente corporativo, Leonel Flores Vélez, quien pidió un estudio con expertos ambientalistas para determinar el impacto de las obras en las comunidades adyacentes.
Jhonny Canahuati. Gerente Hidrocel