Tegucigalpa, Honduras.
El consumo de combustibles se consolidó como la tercera fuente de generación de impuestos para el fisco hondureño de enero a diciembre del año pasado, revela una publicación de la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI). Durante ese lapso, esta categoría recaudó L8,873.6 millones.
Lo anterior implica un incremento de L137.9 millones al compararse con los L7,735.7 millones en impuestos registrados en 2013 por el tributo Aporte al Patrimonio Vial, que se le aplica a los derivados del petróleo. Si se relaciona con la meta proyectada para el año pasado, que era de L9,057 millones, lo percibido es menor en L183.4 millones, es decir, un nivel de cumplimiento de 97.9%.
Los ingresos generados por la importación de derivados del petróleo incluye los pagos de las empresas generadoras de energía. El Gobierno de Honduras, a través de la Ley de Ordenamiento de las Finanzas Públicas, Control de las Exoneraciones y Medidas Antievasión (Decreto 278-2013), aumentó el año pasado el impuesto único dolarizado aplicado a los carburantes.
El impuesto a las gasolinas subió 25 centavos de dólar por galón; la superior paga $1.40 y $1.24 la regular. El diésel está gravado con 86 centavos de dólar por galón.
Algunos sectores empresariales han manifestado la necesidad de diversificar la matriz energética para reducir la dependencia a los derivados del petróleo. “Un proyecto que representa una solución para la matriz energética tarda entre cinco a seis años en desarrollarse, pero si se trata de recibir más energía renovable, no hay duda que así será”, expone Elsia Paz, gerente de Energy Solution Partners. A su criterio, las autoridades han mejorado su actitud hacia los proyectos de energía renovable, pero asegura que aún es necesario implementar una cultura hacia esta tecnología.
Para promover otras alternativas, la Asociación Hondureña de Productores de Energía Renovable (Ahper) organizó esta semana una foro al respecto.
El consumo de combustibles se consolidó como la tercera fuente de generación de impuestos para el fisco hondureño de enero a diciembre del año pasado, revela una publicación de la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI). Durante ese lapso, esta categoría recaudó L8,873.6 millones.
Lo anterior implica un incremento de L137.9 millones al compararse con los L7,735.7 millones en impuestos registrados en 2013 por el tributo Aporte al Patrimonio Vial, que se le aplica a los derivados del petróleo. Si se relaciona con la meta proyectada para el año pasado, que era de L9,057 millones, lo percibido es menor en L183.4 millones, es decir, un nivel de cumplimiento de 97.9%.
Los ingresos generados por la importación de derivados del petróleo incluye los pagos de las empresas generadoras de energía. El Gobierno de Honduras, a través de la Ley de Ordenamiento de las Finanzas Públicas, Control de las Exoneraciones y Medidas Antievasión (Decreto 278-2013), aumentó el año pasado el impuesto único dolarizado aplicado a los carburantes.
El impuesto a las gasolinas subió 25 centavos de dólar por galón; la superior paga $1.40 y $1.24 la regular. El diésel está gravado con 86 centavos de dólar por galón.
Algunos sectores empresariales han manifestado la necesidad de diversificar la matriz energética para reducir la dependencia a los derivados del petróleo. “Un proyecto que representa una solución para la matriz energética tarda entre cinco a seis años en desarrollarse, pero si se trata de recibir más energía renovable, no hay duda que así será”, expone Elsia Paz, gerente de Energy Solution Partners. A su criterio, las autoridades han mejorado su actitud hacia los proyectos de energía renovable, pero asegura que aún es necesario implementar una cultura hacia esta tecnología.
Para promover otras alternativas, la Asociación Hondureña de Productores de Energía Renovable (Ahper) organizó esta semana una foro al respecto.