Ingreso promedio bajará a los niveles de hace diez años

Familias apenas pueden costear una cuarta parte de la canasta básica, según la Adecabah.

El 70% de los proyectos de infraestructura están paralizados en Honduras.
El 70% de los proyectos de infraestructura están paralizados en Honduras.

LIMA, PERÚ.

La actividad económica mundial está cayendo más de lo previsto como consecuencia de la crisis derivada del covid-19 y, con ello, aumentan los impactos externos negativos sobre América Latina y el Caribe a través del canal comercial, de términos de intercambio, de turismo y de remesas.

Además, la región se encuentra hoy en el epicentro de la pandemia y, si bien algunos gobiernos han comenzado a aliviar las medidas de contención, otros han debido continuarlas o incluso intensificarlas ante el persistente aumento diario de casos.

Las previsiones se desprenden de un informe especial que presentó a mitad de semana la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Según el informe, dado que tanto el choque externo como el interno se han intensificado, la región evidenciará una caída del producto interno bruto (PIB) de -9.1% al cierre de año.

El documento plantea que la caída en la actividad económica es de tal magnitud que llevará a que, al cierre de 2020, el nivel del PIB per cápita de América Latina y el Caribe sea similar al observado en 2010, es decir, habrá un retroceso de 10 años en los niveles de ingreso por habitante.

“Se prevé ahora un aumento también mayor del desempleo, que a su vez provocará un deterioro importante en los niveles de pobreza y desigualdad”, declaró Alicia Bárcena en su presentación.

La funcionaria dijo que se espera que con la nueva estimación, el número de desocupados llegaría a 44,1 millones de personas, lo que representa un aumento cercano a 18 millones con respecto al nivel de 2019 (26,1 millones de desocupados).

Estas cifras son significativamente mayores que las observadas durante la crisis financiera mundial cuando la tasa de desocupación se incrementó del 6.7% en 2008 al 7.3% en 2009 (0.6 puntos porcentuales), indica el reporte de la Cepal. La caída de -9.1% del PIB y el aumento del desempleo tendrían un efecto negativo directo sobre los ingresos de los hogares y su posibilidad de contar con recursos suficientes para satisfacer las necesidades básicas.

Efectos en Honduras

Según el reporte de la Cepal, los países más afectados serán Venezuela (-26%), Perú (-13%), Argentina (-10.5%), Brasil (-9.2%), México (-9%), Ecuador (-9%), El Salvador (-8.6%), Nicaragua (-8.3%), Cuba (-8%) y Chile (-7.9%).

En el medio y final de la tabla se encuentran Panamá (-6.5%), Honduras (-6.1%), Colombia (-5.6%), Costa Rica (-5.5%), las islas del Caribe (-5.4%), República Dominicana (-5.3%), Bolivia (-5.2%), Haití (-5%), Uruguay (-5%), Guatemala (-4%) y Paraguay (-2.3%).

Para Carlos Madero, secretario de Trabajo y Seguridad y Social (STSS), “si la pandemia terminara en este momento, no podemos garantizar que todas las empresas retornen a su actividad, algunas ya cerraron y otras lo harán aún cuando su mercado de trabajo se vea afectado y al no retornar a su desarrollo normal o cierra o despide una parte de sus empleados”.

Según el funcionario, para superar esta situación se necesita que la gente tenga conciencia de cumplir con las medidas de bioseguridad, si no, no podremos recuperar o entrar en una mediana normalidad que permita que subsistan la enfermedad y la actividad económica.

A criterio del presidente de la Asociación para la Defensa de la Canasta Básica de Honduras (Adecabah), Adalid Irías Martínez, el nivel de ingresos de los hondureños ha disminuido “notablemente, a tal grado que apenas se puede cubrir el 25% de la canasta básica”.

En monitoreos de precios que la asociación ha hecho, constaron que los productos de la canasta básica han incrementado entre 8% y 12%. “Hay casos como la medida de frijol que pasó de 50 a 120 lempiras o el arroz y la manteca que han subido”.

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La Prensa