El Victoria ligó su segundo triunfo consecutivo venciendo al Hispano, 2-1 en el arranque de la quinta jornada del Torneo Apertura del fútbol hondureño.
Saúl Martínez (20) y Elmer Zelaya (25) anotaron para la Jaiba y Pompilio Cacho (28) descontó por los burritos.
El partido se definió en diez minutos, antes del descanso intermedio. La segunda parte fue mayor lucha y muchos roces, pero al final los ceibeños se alzaron con los puntos para avanzar al pelotón de enfrente con ocho unidades, mientras que los de Comayagua siguen en penúltimo lugar con dos.
Tras un cuarto de hora insulso, el juego se animó después de los veinte minutos con una seguidilla de goles que alegraron la noche en el estadio Municipal Ceibeño.
Samir Arzú intentó romper la monotonía del inicio con un disparo rastreado que pasó junto al palo derecho de Cárcamo, cuando el partido se desarrollaba con un ritmo abierto, pero improductivo.
Sobre los 20 veinte minutos, el Victoria marcó la delantera en el marcador después de que Maradiaga habilitara la corrida de Samir Arzú, que con inteligencia cruzó el balón globeado al otro extremo, donde apareció libre de marca Saúl Martínez para tocar de cabeza directo a la red, 1-0.
Otra asistencia de Arzú, esta vez por la izquierda, la aprovechó muy bien Elmer Zelaya para vencer a Sandro Cárcamo con certero cabezazo y poner el marcador 2-0 a favor de la Jaiba a los 25 minutos.
Pero los burritos no se doblegan fácilmente y tres minutos después achicaron la pizarra, 2-1, cuando Pompilio Cacho aprovechó la floja marca de los defensas para rematar de cabeza un buen centro de Henry Acosta desde la banda derecha.
Fueron diez minutos de festejos, pero luego el partido cayó en un bache ríspido. Cárcamo salvó su puerta con dos buenas intervenciones.
Primero rechazó de puños un disparo de distancia de Elmer Zelaya y luego sacó con las uñas un disparo globeado de Morán que amenazaba con colarse por el ángulo derecho.
Con la ventaja 2-1 a favor de Victoria finalizó la primera parte.
El final
El partido se reanudó con ritmo más impetuoso y algunos conatos que el árbitro Raúl Castro, de aceptable labor, supo enfriar con autoridad.
Castro invalidó una jugada de gol de Pompilio tras tiro libre de Francis que rebotó en el transversal. El Hispano luchaba con más corazón que condición, y respondía el Victoria con una defensa firme, aunque del mediocampo hacia arriba perdía fuerzas.
Con el ingreso de Torlacoff, los burritos arriesgaron con más fuerza, buscando la igualada, pero el marcador no se movió y el Victoria al fin pudo desquitarse una de las tantas que le ha hecho el equipo de Comayagua, que sin embargo aventaja la serie particular entre ambos con siete triunfos en once juegos.