El lateral uruguayo Álvaro Pereira protagonizó uno de los episodios anecdóticos del partido que la selección charrúa derrotó por 2-1 a Inglaterra en la segunda jornada del Grupo D del Mundial de Brasil 2014.
Pereira recibió cerca del minuto 70 un golpe involuntario en la cabeza de Raheem Sterling y cayó desplomado en el suelo, una imagen que realmente llegó a preocupar a sus compañeros, dando un tremendo susto.
El árbitro español Velasco Carballo paró el partido inmediatamente y llamó al doctor de Uruguay, que atendió al jugador y salió con él fuera del cambio. El doctor pidió el cambio, a lo que el lateral respondió diciendo que no salía.
Se trataba de salvaguardar el físico del futbolista, que sin embargo insistió e insistió y consiguió que finalmente el entrenador Oscar Tabárez no hiciese el cambio.