La primera partida de las seis pactadas para el duelo entre el campeón mundial de ajedrez, el ruso Vladimir Kramnik, y el ordenador “Deep Fritz” acabó ayer en tablas, tras 47 jugadas.
El gran maestro ruso se mostró satisfecho con la partida y calificó el resultado de “lógico”. Kramnik optó por la denominada apertura catalana y una estrategia sencilla que le permitió evitar caer en trampas tácticas para colocarse cómodo ante máquina.