Para Rony Flores, el sábado 16 de octubre será una fecha inolvidable: siguió con su racha goleadora y recibió la ovación de los aficionados del Marathón.
“Fue muy bonito ver que la gente gritaba mi nombre; era algo que no esperaba. Nunca había tenido la oportunidad de jugar en mi país y eso me motiva para seguir trabajando”, contaba el futbolista que anotó el tanto con que los verdes derrotaron 1-0 a Platense.
“Para esto he trabajado. Se siente muy bonito que lo traten así”, siguió diciendo el ex jugador del Bella Vista. Reconoció que al estar en Uruguay “en varias ocasiones tuve la fortuna de que la gente me ovacionó. Aquí me costó bastante para que llegaran los goles, pero como he estado trabajando siempre, he confiado en que las anotaciones llegarían”.
Llegó la ovación
Pasaban ochenta minutos del juego contra los escualos y 34 minutos antes Flores había anotado. Edwin Pavón decidió que Orvin Paz entraría a sustituirlo. En ese momento, sin que el atacante lo esperara, la hinchada verde se paró, lo aplaudió y comenzó a vitorear: “Rony, Rony, Rony”: era el premio para el goleador del momento en el equipo sanpedrano.
“Las ovaciones han sido diferentes porque no es lo mismo cuando uno está afuera que en su país. En esta ocasión estaba con mi familia y es algo muy agradable”, dijo.
Esa anotación representó la sexta de Flores en el presente torneo en el que ha participado en nueve juegos, en los que suma 485 minutos, para una buena efectividad y un promedio de más de un gol por juego. Cada 81 minutos se hace presente, según su average.
Poca participación
Al llegar al conjunto sampedrano, Flores sólo era ocupado en los últimos minutos de los juegos y una vez que el entrenador Pavón se la rifó por él, supo responder con creces.
“Me tocó trabajar duro. Apenas me daban diez minutos en los partidos y por eso me quedaba después de los entrenamientos. Yo sabía que todo era porque no había tenido pretemporada. Por suerte, con todo ese trabajo y ese sacrificio, aquí está el fruto”.
Edwin Pavón reconoce que hubo que rifársela con Rony cuando no había tenido tanta participación. “Por fortuna ha respondido con goles. Había que intentarlo y por suerte ha estado anotando. Para este juego contra Platense, Rony estaba cansado, pero hizo un sacrificio”, señaló el estratega del equipo.
Deuda pendiente
Rony no ha podido marcar en la Liga de Campeones de la Concacaf; en cuatro juegos lleva 90 minutos sumados y sin tantos. El miércoles, los verdolagas se miden con el Monterrey y ahí tendrá una buena oportunidad de conseguir un tanto.
“Estoy contento porque el resultado -contra Platense- nos ayuda para el juego contra Monterrey. Es una motivación enorme. Hemos ganado dos partidos seguidos y estamos arriba en la tabla. Viene ese juego que será de vida o de muerte. Esperamos seguir ganando”.