Michael Phelps vuelve a apuntarle a ocho medallas de oro en el mundial de natación.
Es la súper estrella y él lo sabe.
Docenas de reporteros, fotógrafos y camarógrafos rodearon ayer al nadador de Baltimore un día antes de que comiencen las pruebas de natación en Melbourne, tras una semana de clavados, nado sincronizado y polo acuático.
Cuando se habla de natación es imposible no abordar a Phelps. No sólo por sus logros, sino porque cada año parece nadar mejor. Desde agosto ha impuesto tres marcas mundiales y tiene la vista puesta en romper unas cuantas más en Melbourne.