Tegucigalpa, Honduras-

A los 17 años de edad, Merlin Soto decidió mostrar sus dotes como futbolista, pero poco tiempo después las vueltas de la redonda la llevaron a tomar el silbato y a emprender una carrera que el reciente domingo le reservó un momento mágico: su debut como árbitra en la Liga Nacional en el juego Motagua vs Honduras Progreso.

“Estaba con los nervios normales, pero mi carácter es bastante pesado y eso me ayuda”, confiesa Merlin Soto antes de dejar claro que de momento no puede dar entrevistas pues se lo prohíbe la Comisión de Arbitraje.

Toca morderse la lengua, pero lo que no se puede hacer es esconder la inmensa alegría que significó dirigir su primer juego en la élite del fútbol catracho, en ese 4-0 de Motagua sobre Honduras de El Progreso.

Merlin Soto se encargó de pitar el Motagua vs Honduras Progreso.

Futbolista

No es un tema menor del que se trata. Su amor por el balompié la empujó a ser futbolista y en 2012 se puso los pantalones cortos y los tacos para evidenciar su talento como defensa.

Comenzó a jugar en la Asociación Compartir y durante 2012 jugó en la Liga Femenina de Tegucigalpa con la Unah, pero su voluntariado en la citada oenegé sería la vía para llegar al arbitraje.

Tras verla inculcándole el deporte a niños, adolescentes y jóvenes, los directivos de las ligas menores de su colonia Villanueva le pidieron que les dirigiera arbitralmente los partidos de los pequeños y fue allí cuando empezó a demostrar su mano firme para impartir justicia.

Con ojo futurista, el dirigente Enrique Duarte le sugirió que le iría mejor como réferi y le pactó una reunión con Amílcar Burgos.

En mayo de 2013 se sumó a la filial de Tegucigalpa y solo dos semanas después la oriunda de Guaimaca ya estaba dirigiendo en la U 8, para emprender una ruta que la llevaría a pitar en el Torneo de Reservas.

Comenzó como futbolista: La historia de Merlin Soto, la árbitra que debutó en la Liga Nacional de Honduras

Soltera y sin hijos, la jueza se enfoca en seguir cosechando frutos arbitrales y que los mismos vayan de la mano con los objetivos académicos.

El año pasado inició la carrera de Orientación y Consejería Educativa en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán y espera poder adecuar el tiempo para combinar sus estudios con el silbato.

Su temple y personalidad quedaron de manifiestos en su estreno... si no pregúntele a los amonestados Marcelo Pereira, Oidel Pérez y Yunni Dolmo. Ellos fueron los primeros en sentir el rigor de Merlin. Sus sueños están por las nubes y el carácter mostrado en el Nacional da pie para aferrarse a esos anhelos.