25/11/2022
04:18 PM

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'Mambo' Núñez: 'Jugué nueve años béisbol, algo aprendí'

EL goleador histórico de la liga de Costa Rica afirma haber jugado “pelota rápida” en su niñez en República Dominicana.

San Pedro Sula, Honduras.

Nacido en República Dominicana, máximo exportador de talento al béisbol de las Grandes Ligas, Víctor Mambo Núñez se decantó por el fútbol tras emigrar con su madre a Costa Rica a los nueve años.

El goleador histórico de la liga costarricense y mundialista en Alemania 2006 con el Tricolor centroamericano habla de sus primeros años en la nación caribeña, donde todo lo que hacía era dedicarse al “juego de la bola rápida”; también menciona el interés que el “deporte de masas” le despertó en el país “pura vida” .

_¿Cómo empezó su pasión por el fútbol si nació en un país beisbolero como República Dominicana?

A los nueve años, mi mamá conoció a un costarricense y me llevó a ese país; al inicio recuerdo que ninguno de mis amigos me escogía en las mejenguitas (potras), pero poco a poco fui agarrando la habilidad de jugar fútbol y como a los 14 o 15 años ya jugaba mejor.

_¿Cómo fueron los primeros años en su país natal?

Bonitos; viví grandes momentos con mis amigos y familia; cuando voy a visitar a mi abuela me trae buenos recuerdos, aunque no te voy a decir que en Costa Rica no he sido feliz. Me crié solo con mi mamá y mi padrastro y de a poco fui encontrando amigos en ese país; gracias a Dios allí hice mi familia.

_¿Se juega fútbol en República Dominicana?

Ahora que he ido he visto que está más avanzado, hay más equipos y canchas de fútbol; la Federación Dominicana (Fedofútbol) está haciendo un gran esfuerzo para que más personas jueguen este deporte porque allá el rey es el béisbol.

¿Jugó en algún equipo de béisbol?

No porque estaba muy pequeño; además, los recursos económicos no daban para eso, pero hacíamos muchos juegos con el bate; jugábamos a la placa, un juego de pelota practicado en la calle con una matrícula de carro.

_¿Cuáles son sus equipos en el béisbol?

En Estados Unidos soy Azulejos de Toronto por mi abuelo, que hablaba mucho de ellos cuando yo estaba chico; en República Dominicana soy de Leones del Escogido. Hace dos años estuve allí y los vi quedar campeones. Fue muy bonito y espero ir pronto a República Dominicana para ver a mi familia y buen béisbol.

_En Costa Rica ¿cómo fueron sus inicios?

Buenos. El esposo de mi mamá me inculcó grandes valores; considero que ella (su madre) tomó una gran decisión al llevarme a Costa Rica. Desde pequeño comencé a lograr cosas en el Deportivo Saprissa, club de mis inicios.

_¿Cuánto le cambió la vida haber ido a un nuevo país?

Mucho. Usted sabe que las cosas en República Dominicana no son fáciles. Vengo de una familia piso a tierra (humilde).

Entonces todas las cosas que he logrado han sido con mucho sacrificio y esfuerzo. Lo que me queda espero disfrutarlo aquí en Honduras, hacer bien las cosas y dejar una buena imagen para irme bien el día que tenga que hacer mis maletas.

_La Federación Dominicana lo contactó hace un par de años. ¿Qué le dijeron?

Me comenzaron a llamar desde los 19, pero siempre le dije a mi mamá que mi anhelo era llegar a un Mundial y con la República Dominicana, por más esfuerzo que hiciera, iba a ser muy difícil por la gran competencia que hay. Con mi familia decidí que no, aunque no negaré que fue un orgullo porque soy dominicano, pero los llamé y les agradecí. A pesar de todo lo siguieron intentando, pero como ya había jugado con la Selección de Costa Rica ese tema estaba cerrado.

_¿Adónde apunta con Real España?

Estoy contento con las decisiones que he tomado en mi vida. Ahora me tocó venir a un fútbol como el hondureño, que es de mucho contacto, y espero ganarme un lugar en esta institución para dejarle algo bueno al fútbol de Honduras en general. Acepté venir porque quiero salir campeón y se que con esta institución lo vamos a lograr. Espero aportar en ese objetivo.

__¿Y en cuanto a los diamantes de béisbol?

Ya saben: estaré pendiente de una invitación para ver algún partido. Con nueve años de mi vida jugando todos los días, algo aprendí.