El entrenador de Motagua, Javier López , no solo recibió la obtención del título, sino que también aprovechó el micrófono de La Prensa para responder a quienes cuestionaban su trabajo desde su llegada al fútbol centroamericano.
El técnico español aseguró que el equipo practicó los penales durante la semana porque contemplaban esa posibilidad en la final y confesó que uno de los momentos más dolorosos del torneo fue la eliminación ante Alajuelense, una derrota que calificó como “durísima” por la manera en que se escapó la clasificación en los minutos finales.
Es una felicidad compartida con miles de personas que siguen al equipo.
Algunos han tenido el privilegio de estar hoy aquí en el estadio, pero la familia del Ciclón Azul es muy amplia, muy grande, está repartida por todo el mundo. Y cuando haces feliz a los demás, pues no te queda más que ser feliz tú también.
Siempre que Motagua gana es sufriendo.
Evidentemente creo que hicimos un fútbol para hacer una final muy buena. Nos falló el gol. Tuvimos infinidad de situaciones de gol, tanto en la primera, en la segunda, como en la prórroga. Y esa contundencia que nos faltó en el juego dinámico, la tuvimos en los penales.
Usted ha dicho que es muy apasionado por lo que le gusta y el fútbol obviamente le encanta. ¿Qué representa ese momento para usted?
No, te digo, una felicidad muy grande. No para mí, para todo el mundo que siga al ciclon. Uno al final es lo que quiere, es lo que busca cuando es entrenador. Primero que sean felices los jugadores, que jueguen bonito, que ganen. Y a partir de ahí, pues que ellos son los protagonistas principales, son los que irradian toda esta felicidad para todo el que siga al equipo.
Profe, ¿y en la semana cree usted que si siempre quitamos los penales realmente lo llevaron preparados?
No, no, siempre. Nosotros siempre anticipamos la prórroga, anticipamos los penales. Sabíamos que era un contexto que se podía dar. Al final nadie se va a acordar de cómo llegamos o cómo ganamos. Lo importante era levantar la copa el día de hoy. Creo que lo merecimos ampliamente en los primeros 90 minutos. Lo merecimos en los 30 de suplementario. Y al final lo logramos en los penales, que es una forma, como cualquier otra, de poder ser campeón.
A Andy no lo teníamos en el radar. Era como el gallo tapado.
Estaba convencido de que iba a penalti. Pero estos días, viendo cómo tiraba los penales, la verdad es que dijimos: “No, adentro”. Y me alegra mucho por él porque es un chico muy joven, es un chico que llegó sin poder hacer una buena pretemporada y con una historia personal difícil. Y seguro que en el siguiente torneo va a ser alguien muy destacado en nuestro equipo.
Hace un tiempo teníamos una charla muy larga, me acuerdo, y me decía usted: “A ver, yo no siento que me falte un título”, pero sabe bien, ¿no?
Yo ya lo dije el otro día, yo soy campeón sin necesidad de levantar la medalla o el trofeo. Yo no lo necesito para mí. La gente que me quiere y que me ama lo va a hacer igual, con la misma intensidad, si salgo campeón o si no salgo campeón. Y sí quería que el equipo fuera campeón por los jugadores, por sus familias, por mis compañeros del staff, por los empleados del club y sobre todos los dirigentes y toda esta afición que tiene el Motagua.
Ahora, profesor, hablábamos de “Rayas”, ¿se acuerda? La vez pasada, que por ahí se respetan mucho. Ahora nadie le puede cuestionar nada y tiene la primera estrella.
Sí, la verdad que cuando vienes por primera vez a Centroamérica y diriges un equipo, siempre te echan en cara lo mismo. “Español, va a vender espejitos, va a vender humo, no ha ganado nada”. Y digo, pucha, si no he dirigido más que un torneo en Guatemala, jugando Copa Centroamericana al mismo tiempo que torneo nacional, y aquí llegué como llegué, bueno, la verdad que... Pero bueno, está bien, sí. La verdad que mi currículum sí lo necesitaba para que ya no digan: “El hombre este no ganó nada”.
Profe, ¿eso implica un gran esfuerzo, trabajo? ¿La sufrió? ¿Cómo vivió al final?
Yo lo he disfrutado muchísimo, el proceso. Hoy podíamos ganar, como hemos ganado, y el proceso es el mismo. Hoy podíamos perder y el proceso era el mismo. Mi felicidad no está en lo que hemos obtenido hoy, está en todo lo que hemos hecho durante todo este proceso. Yo soy muy feliz dirigiendo al ciclon, incluso en momentos muy complicados donde todo el mundo te dice que no sirves, que no vales, que te vayas.
¿Cuál fue el momento más duro, profe, del torneo?
No, el día del Alajuela, el día que perdimos aquí la clasificación al Alajuela, porque uno es muy responsable, y no por uno, repito, por toda la gente que estaba aquí. Veníamos con una ventaja, lo perdimos y lo perdimos casi en el 91. Fue un día durísimo.
Muchos destacan la resiliencia que ha mantenido durante este torneo. ¿Esa retroalimentación qué le dice de todo esto que ha pasado?
Seguro. Si algo hemos tenido en el ciclon, especialmente en el cuerpo técnico, es esa cualidad. Cuando ves quién gana, esa cualidad la tienen los que ganan. Nosotros formamos parte del ADN del club. Siempre que se gana es de forma sufrida. Y en el proceso siempre hay muchos retos, muchas dificultades. No ha sido la excepción, ha habido muchísimos retos, muchísimas dificultades, pero las hemos ido superando.
¿Qué le dijeron a su esposa y su hija hoy antes de la final?
Llevo un día y medio sin conectarme a las redes sociales. Llegaré ahora, encenderé el teléfono. Sé que están en España viendo el partido y es bien tarde. Y me van a amar igual si hubiera sido campeón que sin serlo. Por lo tanto, sé que ese apoyo incondicional lo tengo siempre.
El proceso, obviamente, cuando fue duro, ¿Qué lo hizo seguir? ¿Dudó en algún momento?
No, no dudé en ningún momento. Yo sé que estaba en un proceso. Siempre dije que las derrotas te acercan a la victoria. Que lo que algunos llaman fracaso y éxito va en la misma dirección, no va en direcciones contrarias. Que cuando no cumples objetivos y eres autocrítico, y siempre lo hemos sido en este equipo, siempre hasta el día de hoy, mejoras, creces y estás más cerca de poder alcanzar grandes objetivos.
¿Qué sensación es en esa parte final cuando parece que todo se viene encima, pero de repente surgen este tipo de cosas? Profe, en lo personal, ¿Cómo lo valoras? ¿Cómo lo catalogas?
No, yo en lo personal nunca me separo de lo que es la familia del ciclo azul. Al final, lo que uno quiere como DT es, a través de los jugadores, que son los protagonistas principales, conectarse con el público, que ellos conectan. Hoy se ha visto un partido que íbamos 0-0, pero todo el mundo estuvo animando, estuvo apoyando, vio el esfuerzo que hizo el equipo, el juego que hizo el equipo. El gol no quería entrar, no quería entrar. Afortunadamente, en los penales sí pudimos levantar la copa delante de nuestra afición, que además es un escenario muy bonito.
La última de mi parte. ¿Hubo temor de que se escapara la copa en algún momento?
No, en ningún momento. Tengo que ser muy honesto. En mi opinión, hicimos un partidazo. Faltó el gol. Y felicitar también a Marathón porque se celebró de pie 120 minutos y con la carga de partidos que tenemos todos no es nada fácil, la verdad.