24/03/2026
01:07 AM

'Les fallé”

La velocista Marion Jones, la princesa de los Juegos Olímpicos Sidney 2000, se declaró culpable ayer de mentirle a las autoridades estadounidense cuando testificó que nunca usó esteroides.

La velocista Marion Jones, la princesa de los Juegos Olímpicos Sidney 2000, se declaró culpable ayer de mentirle a las autoridades estadounidense cuando testificó que nunca usó esteroides.

Durante muchos años, Jones se defendió contra viento y marea de las acusaciones de que utilizó esteroides, pero ahora reconoció que todo se trató de una mentira.

En libertad

Sentada en la mesa de la defensa y hablando con voz firme a través de un micrófono, Jones admitió haber cometido dopaje y dijo que le mintió al respecto a los investigadores en 2003.

'Les he fallado, le he fallado a mi país y a mí misma, estoy apenada por lo que he hecho, así que tienen todo el derecho de juzgarme', señaló.

Afirmó que su ex entrenador Trevor Graham le dijo que ella estaba usando aceite de semilla de lino, cuando en realidad se trataba de esteroides.

'En noviembre de 2003 me di cuenta de que él me estaba dando drogas para mejorar el rendimiento', declaró Jones ante un juez.

La corredora fue dejada en libertad y debe comparecer ante la corte el 11 de enero para ser sentenciada.

Fue la atleta más mimada en la olimpiada de Sydney, ganó tres medallas de oro y dos de bronce y enamoró al público con su enorme sonrisa y carisma. Siete años después, la corredora está en bancarrota.

Triste Marion Jones cuando salía de la corte con su madre.

Vestida con un traje oscuro y camisa rosada, Jones estaba seria cuando llegó a la corte de distrito del condado de Westchester con su madre y su abogado.

La atleta se mordió el labio inferior cuando fue abordada por los reporteros y camarógrafos.

Su madre se tropezó en un momento, pero se puso de pie y acompañó a su hija al interior del tribunal, donde le tomaron las huellas dactilares y fue fichada antes de la audiencia.

Sigue

Marion Jones se arriesga a una pena máxima de 5 años de cárcel y una multa de 250 mil dólares.

Además, es casi seguro que perderá las cinco medallas que ganó en 2000.

Reacción

La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, dijo que habló con el presidente George W. Bush y se entristeció con la noticia. El presidente ha sido uno de sus grandes admiradores.