Era el minuto 93. Sergio Agüero condujo la pelota hasta llegar al borde del área, hizo la triangulación con Mario Balotelli, que le regresó la “pared” y el argentino definió de derecha para desatar la euforia en el Etihad Stadium.
¡Aleluya! Ese gol significaba un título para el Manchester City. Se acababan 44 años de sequía. Al otro lado de la ciudad, su vecino, el Manchester United, que había cumplido con la tarea de vencer 1-0 al Sunderland, lloraba. No le alcanzaba para superar a los “ciudadanos”.
Esa es la Premier League, el único torneo en el mundo donde ningún equipo rinde antes del minuto 90 y el hincha espera hasta el último suspiro.
El país donde el fútbol se modernizó, donde comenzó una nueva era para el deporte que más pasión levanta en el planeta, es ahora una plataforma perfecta para promover el balompié como espectáculo mundial. Allí, la empresa Sky paga 1,800 millones de dólares por la transmisión de 92 partidos.
Los “petrodólares” llegaron para quedarse y hacer de la Premier League un suculento manjar para el mercantilismo futbolero.
Como quien maneja cualquier equipo del barrio, escogiendo siempre al mejor jugador de la cuadra, el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan sacó su chequera y volvió loco al mercado.
La cuenta bancaria le ajustó para adquirir a los argentinos Carlos Tévez y Sergio Kun Agüero, además de Yayá Touré, el bosnio Edin Dzeko y recientemente el lateral brasileño Maicon. La cuenta de los traspasos sumó 300 millones de dólares.
“Por fin han llegado nuestros príncipes, tras 40 años de miserias. Mi lealtad a este equipo por fin verá sus frutos”, exclamó Noel Gallagher, integrante del famoso grupo británico Oasis y confeso seguidor de los “citizens”.
No es para menos, el heredero de una fortuna de 360,000 millones de dólares tiene suficiente para complacer sus “gustitos”.
Antes del Al Nahyan, los ingleses ya habían disfrutado de las excentricidades en el fútbol del multimillonario ruso dueño del Chelsea, Roman Abramovich, que tiene la capacidad de gastar 50,000 dólares en un restaurante en Nueva York y ver los entrenamientos de su equipo en circuito cerrado de televisión en su yate... ¡Ah! También de hacer de los blues un cuadro competitivo.
La liga inglesa es un parque de diversiones para los apasionados por este deporte. Tiene imponentes escenarios, grandes jugadores, cuantiosas transmisiones televisivas y un nivel difícil de superar para cualquier liga del mundo.
Si bien es cierto que siempre están los llamados “grandes”, en la Premier cualquiera le gana a cualquiera. El 11 de abril de este año, en el torneo anterior, el Wigan del hondureño Maynor Figueroa derrotó 1-0 al Manchester United, con anotación de Shaun Maloney, que ayudó para que los Diablos Rojos perdieran el título. Así es el drama de la Premier League.
Está marcada por esos partidos. Por eso la organización de los Juegos Olímpicos este año en Londres los catapultó en la organización de grandes eventos.
Por ahora solo les queda la materia pendiente de repetir la esquiva Copa del Mundo con su Selección.
CÓMO ERRADICARON LOS HOOLIGANS
1. La raíz del mal. El Gobierno Británico empezó a combatir las acciones violentas en todos los centros educativos.
2. La ley y el orden. A partir de 1990 se prohibió el ingreso de por vida a los estadios de los hinchas violentos y se estableció la pena de cárcel para los fanáticos que violaran las leyes, entre ellas la prohibición del porte de armas y el consumo de alcohol o drogas en los escenarios deportivos.
3. Comando especial. Agentes especiales se infiltraron en las barras para conocer al detalle a los violentos y su manera de operar. Así lograron crear una lista de 5,000 miembros de las barras bravas a los que les prohibieron el ingreso a los estadios.
4. Club de la pelea. Los 92 equipos profesionales del fútbol inglés crearon sus propios grupos de seguridad, lo que permitió disminuir paulatinamente la presencia de la policía uniformada en los estadios e incluso se eliminaron las mallas y los muros que separaban las tribunas de la cancha.
5. Asientos para todos. La ley incluía la implementación de asientos personales en todas las tribunas, que permitía la mejor identificación de los hinchas. La Federación Inglesa dio un plazo de nueve años a sus clubes afiliados para que sus escenarios cumplieran con la norma.
6. Puntos bonus. A partir de 1990, el Gobierno Inglés premió a los equipos que fueron adecuándose a las leyes. Les otorgó créditos y propició el acercamiento de las empresas privadas.
8. Con la “carnetización” de los hinchas se los pudo identificar correctamente para saber si tenían antecedentes. A muchos de ellos se les impidió el ingreso a los estadios.
9. Todos juegan. Tras conocer la identidad de los ‘hooligans’, los bares y los servicios de transporte público no podían permitir el ingreso de ellos.
LA PREMIER QUIERE A CRISTIANO DE REGRESO
Tras las polémicas declaraciones de Cristiano Ronaldo en las que decía que estaba triste en el Real Madrid, las alarmas de los grandes clubes europeos se han disparado.
El posible fichaje del crack portugués por algún equipo podría convertirse en el culebrón de la temporada.
Dos de los clubes que estarían interesados en la contratación del capitán de Portugal son el Manchester United y el Manchester City, según indica el diario inglés The Sun.