20/07/2024
10:16 AM

La ilusión se ahogó entre el bramido de vuvuzelas

  • 21 junio 2010 /

La ilusión de los hondureños de obtener un buen resultado ante España como en el Mundial de 1982 se ahogó en Sudáfrica entre el bramido de las escandalosas trompetas que son ya el sello del primer torneo en suelo africano.

    La ilusión de los hondureños de obtener un buen resultado ante España como el 1-1 de 1982 en el Mundial en que los españoles fueron anfitriones se ahogó hoy en Sudáfrica entre el bramido de las vuvuzelas, esas escandalosas trompetas que son ya el sello del primer torneo en suelo africano.

    Hoy en el Ellis Park de Johannesburgo no hubo, como el que marcó Héctor Zelaya en Valencia en 1982, un gol sorpresivo que pusiera en apuros a España, que superó en todas las líneas al equipo hondureño.

    El resultado pone a Honduras al borde de la eliminación del Mundial Sudáfrica 2010 y revive a una España que se veía en dificultades tras perder por 1-0 su primer partido, ante Suiza, en el Grupo H.

    Honduras también cayó por 1-0 frente a Chile y llegaba hoy ante España ilusionado con la posibilidad de, al menos, repetir la historia de hace 28 años, que ya son muchos.

    El equipo hondureño jugó hoy un primer tiempo casi calcado del partido que disputó con los chilenos, con cinco centrocampistas y un solitario delantero, David Suazo, ya recuperado de una lesión, que no supuso peligro real para la defensa española.

    Por el contrario, la defensa hondureña vivió momentos difíciles, que lindaron a veces con el vendaval, pero se las arregló bien para salir bien librada, mejor dicho, con menos goles a cuestas.

    Reinaldo Rueda, el entrenador colombiano que trajo a Honduras a este su segundo Mundial, sacó algunas de sus cartas ofensivas en el segundo tiempo -Walter Martínez y Georgie Welcome acompañaron más a Suazo- y su equipo mostró otra cara, con más ganas de buscar un gol del que en realidad nunca estuvo cerca: unos cuantos disparos desviados, y fue todo.

    Honduras mostró hoy, con más claridad que contra Chile, algunos retazos de su fútbol de toque y velocidad, aprovechando que España no presionó tanto como los sudamericanos y le regaló espacios.

    Pero los hondureños no alcanzaron el nivel que necesitaban para hacer ver realmente mal España; le tocaron la puerta, pero siempre se encontraron con el rótulo de 'No entrar'.

    No carece de figuras Honduras, en cuya media cancha anduvo un Wilson Palacios que impuso personalidad, así como Emilio Izaguirre marcó con mucho mordiente o Walter Martínez inquietó con su velocidad, pero todo insuficiente.

    El mejor delantero salido de Honduras en los últimos años, David Suazo, con más de una década en Italia y figura señera del equipo de Rueda, lleva meses aquejado por lesiones (la última lo apartó del partido con Chile).

    Ante España, así como Carlos Plummer Pavón ante Chile, Suazo estuvo muy solo y, aunque dio señales de que si le dejan puede hacer daño, los defensas españoles no se lo permitieron. Tampoco mejoró el artillero hondureño con la compañía de Martínez y Welcome.

    Si algo hay seguro en este equipo de Honduras es que siente las ausencias de Julio César de León en la media cancha y de Carlo Costly, que ha demostrado ser buen complemento de Suazo en la delantera, pero las lesiones los dejaron fuera del Mundial.

    En el caso de Costly, no pudo repetir la historia de su padre, Allan, defensa central de la selección de 1982, aquella que despertó en Honduras las ilusiones que se esfumaron entre el ensordecedor sonido de miles de vuvuzelas en Sudáfrica.