Berlín, Alemania.

¿Se convertirá la Bundesliga en el primer gran campeonato en volver a tener que jugar a puerta cerrada como consecuencia de la pandemia? La amenaza está presente y algunos equipos, como el Leipzig y el Bayern, ya han tenido que jugar sin público o lo harán estos días.

“Tenemos que partir de la base que la Bundesliga seguirá sin espectadores. Es una decisión justa”, lanzó el martes Michael Kretschmer, el presidente de Sajonia, un estado cuyo gobierno regional ya había impuesto el cierre del estadio del RB Leipzig el pasado domingo, en la victoria 3-1 del Bayer Leverkusen.

El ‘länder’ de Bade-Wurtemberg (con clubes en la Bundesliga como Friburgo y Stuttgart) también se pronunció a favor del cierre de los estadios.

Los dirigentes de los estados regionales y del gobierno federal alemán no se han puesto de acuerdo aún sobre qué decisión tomar, aunque debería haber una resolución el jueves.

Algunos tratan de evitar el cierre completo, limitando los aforos y controlando los accesos a los estadios, pero otros ya se han posicionado a favor de volver a dejar fuera al público.

- Fútbol debe ser ejemplar -

“El fútbol tiene una importante función de ejemplaridad”, aseguró el popular jefe del gobierno regional bávaro Markus Söder: “Hay diferentes opiniones, pero si no tomamos la decisión (de cerrar los estadios) a nivel federal, Baviera lo hará por su cuenta”, advirtió este martes, aunque sin precisar la fecha a partir de la cual será efectiva la medida.

“Si cerramos los mercados de Navidad, no es coherente enviar 15.000 o 18.000 personas al fútbol”, argumentó Söder.

En Alemania, cada región es autónoma para tomar medidas en la lucha contra el covid-19, por lo que algunos clubes pueden jugar en sus estadios llenos y otros hacerlo a puerta cerrada.

Después de que la temporada pasada casi todos los partidos se disputaran con las gradas vacías, el público volvió poco a poco a los estadios a partir de agosto, aunque algunos recintos están aún lejos de recuperar los aforos prepandémicos.

Bayern Múnich y Borussia Dortmund, los dos primeros clasificados, han jugado ante una media de 34.000 y 43.000 espectadores por partido de media, es decir, más o menos la mitad de su capacidad.

El sábado, el Bayern ya sufrió las severas restricciones y ganó en su estadio al Arminia Bielefeld (1-0) ante solo 12.000 espectadores.

- ¿Un ‘Klassiker’ a puerta cerrada? -

Si las medidas tienen en el punto de mira las manifestaciones de masa populares, es evidente que el fútbol, que mueve miles de personas cada semana, es objetivo prioritario.

“Claramente, tenemos que limitar las grandes concentraciones recreativas”, declaró el martes Helge Braun, jefe del gabinete de la canciller saliente Angela Merkel, “teniendo en cuenta la dramática situación del país, no es razonable asistir a partidos de Bundesliga como el pasado fin de semana con decenas de miles de espectadores”.

“Todo el mundo está de acuerdo en decir que hace falta hacer algo en el fútbol”, insistió el bávaro Markus Söder, señalando con el dedo el siempre pasional ‘derbi del Rhin’ Colonia-Mönchengladbach (4-1), disputado ante 50.000 espectadores.

Este encuentro fue objeto de críticas por parte de la clase política, en momentos en los que la pandemia vive una nueva ola en Alemania, con una incidencia este martes de 452,2 casos por cada 100.000 habitantes.

“Permitir la disputa de partidos en estadios llenos el pasado fin de semana fue un error. Está claro que se debería haber impedido”, admitió el jefe de los Verdes Robert Habeck, futuro vicecanciller en el gobierno que en diciembre sucederá al de Angela Merkel.

El próximo sábado, el Borussia Dortmund, segundo en el campeonato, recibe al Bayern, líder, en un ‘Klassiker’ muy esperado por los aficionados. Aún no se ha tomado ninguna decisión respecto a la presencia o no de público, pero cada vez parece más claro que el siempre bullicioso Signal Iduna Park sonará esta vez a vacío.