“Las reglas del juego las pusimos desde el principio, aquí han venido muchos jugadores y otros que tienen su contrato firmado; pero obviamente yo acá soy quien determina quién se va o quién se queda”.
Así es Jorge Ernesto Pineda, directo, franco y sincero. Un entrenador de sangre joven que sabe dónde se para y hacia dónde va.
Sin duda que el tiempo se ha encargado de instruirlo en la universidad de la vida, forjándose como un entrenador de carácter, a pesar de su corto recorrido y mediana edad.
El presente lo pone de nuevo al frente del Victoria, el mismo con el que libró jornadas memorables mostrándose como un jugador de clase.
Recién con el diploma de entrenador en la mano, no tuvo miedo de dirigir su primera temporada en la gran liga con la jaiba, puesto que heredó de su “compadre” Ramón Maradiaga.
Y vaya que el alumno de Primi asimiló perfectamente su enseñanza, ya que ese mismo año clasificó al Victoria.
De aquel tiempo al presente mucha agua ha corrido bajo el puente y Jorge ha cosechado la experiencia de un técnico triunfador, o si no, veamos lo que hizo en el torneo pasado con el modesto Hispano, al que transformó en un equipo muy competitivo.
UNA PRUEBA DIFÍCIL
¿Cómo asume este nuevo reto?
Con toda responsabilidad y la ansiedad de hacer bien las cosas para poder responder a la confianza de la junta directiva, la afición y al mismo grupo que estamos formando.
¿Deseaba una oportunidad así?
Siempre he tenido un respeto grande por este equipo, aquí hice carrera como jugador y me inició como entrenador. Así es que sin ver más allá de lo que pasó ayer, lo importante es pensar que él hoy puede ser mejor.
Hoy vemos a un Pineda más canchero y más resuelto...
Obviamente, cada participación sin importar los resultados nos va dejando la experiencia y la enseñanza de lo positivo y negativo de esta carrera. Gracias a Dios a mí se me han dado resultados importantes a tal grado que volvemos al Victoria con un curriculum que no avala y que trataremos de hacer valer.
¿Qué recuerdos tienen de su primera experiencia con la jaiba?
La primera vez lo metimos a la liguilla y en el siguiente torneo estuvimos en la final; posteriormente no clasificamos pero sí estuvimos en el torneo Uncaf adonde pasamos a una fase importante al derrotar al Saprisa. Yo creo que todo lo que hicimos entonces fue muy importante.
¿Se podrá repetir?
“Esperamos que sí, vamos a dedicarnos por completo a trabajar por cosas importantes. La idea es jugar a ganar y ojalá que podamos conseguir nuestros objetivos”.
¿Podrá Victoria aspirar al título?
Uno tiene que ser positivo. Tenemos que integrar este grupo de jugadores que estamos manejando con el otro grupo que va a viajar a Estados Unidos y no es fácil, porque no puedo trabajar con todos los jugadores al cien; pero sé que estoy tratando con jugadores profesionales muy responsables y eso implica que trabajando y dando lo mejor podemos revertir el mal pasado en un presente y futuro de cosas muy buenas y por qué no, aspirar al campeonato.
¿A qué jugará la jaiba?
“A ganar todo lo que se pueda. Aquí hay un buen grupo de jugadores importantes con los cuales se puede hacer un buen trabajo pensando siempre en sumar resultados positivos”.
¿Apadrina algún jugador?
“No, yo estoy con el jugador que me rinda, si no es así no vamos a ningún lado”