Vancouver, Canadá.

El centrocampista canadiense Julián de Guzmán causó revuelo en las últimas horas al dar polémicas palabras sobre lo que supuestamente sufrió hace unos años jugando en Honduras y el resto de países de Centroamérica.

En la previa del Honduras vs Canadá a realizarse este jueves 27 de enero por la octagonal de Concacaf, Julián de Guzmán comentó desde su perspectiva el temor que sentía cada vez que aterrizaba en nuestra región, donde fue víctima del escandaloso 8-1 rumbo a Brasil 2014.

“Cada vez que alguien dice algo sobre Honduras, Panamá, El Salvador o Costa Rica, mi reloj (inteligente) me indica que debo respirar, respirar profundo, porque definitivamente, me duele mucho”, comenzó diciendo el exjugador.

Y añadió: “Son países hermosos con gente bonita, pero si eres un oponente, prepárate. He jugado en lugares como el Santiago Bernabéu y Camp Nou, ambos son ambientes difíciles, pero cuando juegas en Centroamérica, Dios, debes averiguar cómo sobrevivir”.

El íntegro relato de Julián de Guzmán

“A veces cuando aterrizas en estos lugares, no lo haces en un aeropuerto, sino que arribas en campos abiertos. Hay seguridad, armas, de repente todo cambia y se convierte en el momento más intenso de tu vida”.

¿Te trasladas al hotel? Hay armas. En cada piso del hotel hay tipos con armas. Ves más tipos con armas de los que ves balones de fútbol. Cuando íbamos a comer, alguien se acercaba y decía ‘no comas eso’ o ‘no tomes eso’, que es la mitad de la merienda, y luego quieres dormir, pero a alguien se lo ocurre hacer una caravana en las calles”.

“Cuando estábamos en el hotel en Panamá, relajándonos, la gente se encontraba afuera cantando, quemando pirotecnia, poniendo música hasta las dos de la madrugada y te preguntas, ¿cómo evitas esto? Protección auditiva, de verdad, tampones de odios. Y todo esto pasa antes de llegar al estadio”.

“Cuando era joven y miraba por televisión los partidos de Canadá en Centroamérica, observaba el ambiente y el rostro de los jugadores de Canadá, y pensaba ¿qué está pasando allí? Los futbolistas me contaban que era por los fans, los jugadores, ¡el ruido! Me daba mariposas en el estómago”.

“El fútbol tradicional no te prepara para esto, debés vivirlo. Todo lo que escuchas es cierto: monedas, bolsas de orinas que te tiran. Antes de que jugara en España no sabía hablar español, así que no entendía lo que me decían, pero cuando aprendí y volví, empecé a escuchar los insultos, el racismo, lo que los fanáticos decían de mi madre y los jugadores sobre mi hermana”.

“Tienes a los fans, futbolistas, todo el país, tirando esa energiza hacia ti. Una vez vi en el estadio una estatúa de María en la que decía “¡Es tu destino final!”.

Han pasado casi diez años del 8-1 en Honduras por las eliminatorias. Fue uno de los momentos más oscuros en mi carrera. Pero esta versión de Canadá es diferente, estos chicos han jugado en los escenarios más hostiles y el entrenador prepara a sus jugadores para que vayan allí a ganar. No caímos en la Ciudad de México, tampoco en Estados Unidos, y estamos invictos en casa, y aún visitar a toda Centroamérica. Aún debemos vivir esto, pero un despegue más, uno más, e iremos a la Copa del Mundo”, finalizó.