El árbitro salvadoreño Iván Barton no tuvo dudas en sancionar un penal a favor de España en el duelo ante Francia por las semifinales del Mundial 2026.
El balón llegó a los pies de Lucas Digne, lateral izquierdo con pasado en el Barcelona, quien intentó controlar la situación con la cabeza y prepararse para despejar la amenaza española. Sin embargo, Lamine Yamal apareció con su velocidad y determinación para adelantarse a la acción.
El atacante español metió el cuerpo, ganó la posición y consiguió quedarse con el balón ante la presión del defensor francés. En el intento por recuperar la pelota, Digne terminó impactando con fuerza al joven delantero, provocando una entrada que dejó pocas dudas dentro del área.
Iván Barton, encargado de impartir justicia en el duelo entre dos potencias del fútbol mundial, observó la acción y señaló inmediatamente el punto de penalti. El árbitro salvadoreño no necesitó acudir al VAR para confirmar la decisión, al considerar que el contacto fue claro y que la infracción ocurrió dentro del área.
RÉCORD DE LAMINE YAMAL
La falta sobre Yamal no solo tuvo consecuencias en el marcador, sino que también permitió al futbolista español entrar en la historia de la Copa del Mundo. Con apenas 19 años y un día, el extremo se convirtió en el tercer jugador más joven registrado en recibir un penal a favor en un Mundial.
El récord sigue perteneciendo al inglés Michael Owen, quien con 18 años y 198 días recibió un penal ante Argentina en Francia 1998. En segundo lugar aparece el ruso Dmitri Sychev, quien con 18 años y 222 días logró esta marca frente a Túnez en el Mundial de Corea y Japón 2002.
Oyarzabal hace historia
La responsabilidad desde los once metros cayó sobre los hombros de Mikel Oyarzabal, quien no falló y convirtió el penal para adelantar a España ante Francia en el minuto 22 del encuentro.
Con ese tanto, el delantero español alcanzó una cifra histórica al marcar su quinto gol en el Mundial 2026, igualando un récord que únicamente habían conseguido dos grandes nombres de la selección española: Emilio Butragueño y David Villa.
Butragueño logró cinco goles durante el Mundial de México 1986, donde protagonizó una actuación inolvidable especialmente en los octavos de final ante Dinamarca, partido en el que marcó cuatro anotaciones. Por su parte, David Villa alcanzó la misma cifra en Sudáfrica 2010, torneo en el que España conquistó el primer y único título mundial de su historia.
El gol ante Francia permitió a Oyarzabal quedarse en solitario como uno de los máximos goleadores españoles en una misma edición mundialista, consolidando una campaña que lo ha convertido en una de las grandes figuras del equipo dirigido por Luis de la Fuente.