El fútbol no los gratificó. Hicieron su mejor partido en el Mundial, pero de todos modos sucumbieron 3-1, nada menos que contra Alemania. Hasta aquí llegaron los sueños de la Selección Sub-17. Aunque quedó eliminada de este Mundial, dio mucho de qué hablar al mundo y regresa a casa con la frente en alto.
Honduras, enclavado en el grupo de la muerte, perdió sus dos partidos anteriores contra Argentina y Nigeria, ambos por la mínima diferencia. Pero quedaba una ilusión y una potencia más por encarar, Alemania, que había cosechado apenas un punto, por lo que también estaba obligada a sumar de a tres.
Era matar o morir en el intento y la Selección catracha lo hizo. No le quedaba otra que arriesgar, aunque enfrente tuviera a un monstruo. Al principio, Honduras se replegó buscando el contragolpe, pero, a medida que los minutos pasaban, la confianza se apoderaba de los catrachos, que resistían el vendaval teutón y aún así no dejaban de pensar en el arco enemigo.
Poco a poco se empezaron a dar cuenta de que podían hacer daño, aunque para ello tuvieron que esperar el segundo tiempo. Justo al primer minuto, Anthony “Choco” Lozano, en un balón en profundidad de Néstor Martínez, les ganó la espalda a los defensores y de zurda cruzó al arquero para hacer soñar a los catrachos con el 1-0.
Era verdaderamente un momento mágico. El equipo humilde y tímido se había convertido en un cuadro rebelde que vencía a un “Goliat” teutón, que no podía creer lo que estaba sucediendo. Pero el sueño catracho apenas duró nueve minutos, porque en una falta de concentración de la zaga central, Thy, a gran velocidad, los dejó en el camino y tuvo todo el arco para emparejar el resultado.
Los catrachos, ya puestos en tierra, no acababan de asimilar el golpe cuando el mismo Thy, sólo un minuto después, de cabeza, luego de un tiro libre, le dio la vuelta al marcador con el 2-1. Si el tanto del empate había sido impactante para los nuestros, el segundo fue como una lápida, pero aún faltaba mucho camino por avanzar y los cipotes de Umanzor seguían siendo prometedores, creaban jugadas de gol y les robaban la pelota a los alemanes.
Honduras parecía estar cerca del empate, pero falló las ocasiones. Esto le pasaría factura más adelante a la Bicolor, porque Alemania, con el recién ingresado Volland, terminó de acabar con las pocas ilusiones del conjunto catracho. Su zaga, que había sido la mejor línea del representativo nacional junto al arquero Fonseca, falló de nuevo y una vez más agarraron solo al arquero. Volland, casi en el área chica, encaró al golero y le cambió la trayectoria al balón para el 3-1.
Así consumó su angustiosa clasificación a los octavos de final y le visó el pasaporte de regreso a los hondureños que veían cómo su sueño de seguir en el Mundial estaba roto.
México y Nigeria sellaron su clasificación a los octavos de final gracias a sus respectivas victorias sobre Japón (2-0) y Argentina (2-1). Brasil y Alemania aspiran a convertirse en uno de los cuatro mejores terceros.
FICHA DEL PARTIDO:
HONDURAS: Harold Fonseca, Ever Alvarado, Samir Martínez, Wilmer Fuentes, Héctor Matute (Alejandro Rivera, 53), Luis Berríos (Óscar Padilla, 58), Anthony Lozano, Jair Aragón (David Carranza, 70), Alexander López, Nestor Martínez y Allan Rivas.
Entrenador: Emilio Umanzor.
ALEMANIA: Marc-Andre Ter Stegen, Bienvenue Basala, Marvin Plattenhardt, Robert Labus (Kevin Vollan, 53), Shkodran Mustafi, Christopher Buchtmann, Reinhold Yabo, Lennart Thy, Mario Goetze (Daniel Hofstetter, 70), Matthias Zimmermann y Florian Trinks (Yunus Malli, 78).
Entrenador: Marco Pezzaiuoli.