Tradicionalmente, el derbi es la gran cita de la temporada para el Espanyol y, aunque para el Barcelona hay muchas más, cuando Pep Guardiola dice que 'de todos los del año siempre hay partidos especiales y éste sin duda lo es' suena con una sinceridad singular.
Y la evidencia de que no fue una frase para la prensa es lo que el técnico azulgrana les dijo a sus jugadores ayer: 'Este derbi es vital para ganar la Liga'.Guardiola suele hablar con enorme respeto de cualquiera de sus rivales, pero hay momentos en que su discurso desprende mayor sentimiento.
Como culé de cuna, conoce muy bien las ganas del Espanyol cuando juega ante el Barça. Los blanquiazules todavía no han ganado el derbi desde que estrenaron Cornellà-El Prat, una motivación evidente para ellos que queda compensada por la necesidad del Barça de no ceder más puntos al Real Madrid en la lucha por el liderato y por la presencia de muchos canteranos que viven la rivalidad con idéntica intensidad que sus colegas pericos y, además, con el recuerdo siempre presente del 'Tamudazo' que, no hace tanto, le quitó un gran título al Barça. Si, además de todo eso, el derbi sirve para estrenar la Liga en 2012, la pasión está asegurada.
La afición blanquiazul, que para hoy prepara el ambiente habitual en el derbi, está ansiosa por tomarse la revancha del 1-5 de la pasada temporada, incluso del empate que, en el primer Espanyol-Barça disputado en el flamante estadio 'perico', fue valorado posteriormente por Guardiola como 'un punto clave para ganar' una de su tres Ligas consecutivas. La última victoria del Espanyol en un derbi como local se produjo aún en su antigua casa, en Montjuïc, en la temporada 2006-2007. La aspiración de entrar en zona 'Europa League' es un acicate más para el Espanyol en un derbi entre dos clubs que hoy miran, más que nunca, a sus canteras.
El Barça está trazando una gran trayectoria. Su última derrota fue ante el Getafe y, desde entonces, todo han sido alegrías para la afición del Camp Nou, y alegrías de las de verdad. Empezó ganando en el Bernabéu y continuó proclamándose campeón de mundo en Japón. Desde el 1-3 al Madrid, en los cuatro partidos disputados por el Barça -dos del Mundial y dos de Copa- el marcador ha sido 21-0.